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Etimología de la palabra “Chamamé”

Etimología de la palabra “Chamamé”

Según las referencias del profesor Juan de Bianchetti que afirman que este vocablo tiene su origen en la frase: “Che amoá memé”, que traducido al castellano significa: Doy sombra a menudo, constantemente”, tiene directa relación con el término “Enramada”, porque ésta le otorga la sombra y, en la zona del Litoral (específicamente en el ámbito rural de la provincia de Corrientes), el baile chamamecero se realiza bajo las enramadas, que protege del inclemente sol de las siestas y del rocío de las madrugadas.

Señala el autor consultado que “las palabras – y principalmente en los idiomas primitivos como el guaraní- se forman obedeciendo a tres figuras de dicción: Aféresis, Síncopa y Apócope, suprimiendo letras o sílabas al principio, medio o final de las palabras, donde las letras o sílabas fuertes absorven a las más débiles. Así de “Che amoá memé”, suprimiéndose la “e” de “che”, la “o” de amoá” y la primera sílaba de “memé”, se forma la palabra “Chamamé”.

En 1960, hace más de treinta años, cuando iniciamos nuestra investigación y el relevamiento de las expresiones del folklore musical de Corrientes, recorriendo toda la geografía de nuestra provincia, pudimos rescatar de la propia voz de viejos musiqueros, de 80 y 90 años de edad en esa época (es decir que convivieron con la música entre 1880-90 y 1900 en muchos casos), las formas y denominaciones que contenía nuestro acervo musical. Y los términos utilizados eran: “Chamamé”, o sus sinónimos “Ramada Guipe”, “Ramadita”, y otras como “Chamamé kireí”, “Chamamé Canguí” o “Chamamé Sirirí”; nadie nos señalo la denominación “Polca”, solamente para referirse esa expresión de música de origen Paraguayo con que la diferenciaban evidentemente.

Esta fórmula de “Chamamé” y “Ramada Guípe”, afirma lo consignado por el profesor Juan de Bianchetti, autor de “Gramática Guaraní (Ava Ñeé) y Principios de Fiología”, Edit A. Quillet, Buenos Aires, 1944. Aparecen en el uso popular del idioma como sinónimos, es decir que el hombre de campo lo asimilaba para referirse a la expresión musical propia de Corrientes.

Esto es indudable. Solamente algunos detractores de nuestro idioma vernáculo, el “Guaraní”, a través de los años han tratado de sustituir la denominación “Chamamé” con numerosas propuestas que si en su momento pudieron imponerse a la fuerza, el tiempo y la sabiduría popular determinaron que la palabra mágica creada por el mismo pueblo se sobrepusiera a todos los intentos de cambios que a lo largo de los años se manifestaron.

Hemos realizado un estudio pormenorizado sobre las diversas denominaciones que recibió nuestra música folklórica, específicamente el “Chamamé”, cuando se inicia en Buenos Aires la edición discográfica (78r. p. m.) y en partituras, que pretenden sustituirlas por más de un centenar de denominaciones.

Fuente: Corrientes Chamamé

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Discutir la Historia

Discutir la Historia

Desde hace unas semanas, el diario La Nación ha dedicado varias páginas a cuestionar los recorridos de la Historia que ya desde hace unos años los autores reconocidos como neorevisionistas, como Mario “Pacho” O’Donnell, Felipe Pigna, Araceli Bellota, entre otros, han iniciado. Primero fue una editorial en defensa de Julio Argentino Roca, en la que el diario abogó en favor de la Campaña al Desierto y la apropiación –al menos caprichosa– de tierras que surgió de esa ocupación militar por parte de las principales familias adineradas del país. En ese texto, el editorialista habló de “historiadores de toda laya” que se atreven a cuestionar a quien fuera dos veces presidente de los argentinos. Luego fue un extenso artículo del historiador liberal Luis Alberto Romero, quien, evidentemente enojado a la hora de escribir su opinión, se arrogó para sí el derecho de decidir quiénes son “historiadores” y quiénes son sólo “escritores” y lanzó una caterva de críticas sobre quienes cultivan hoy el neorevisionismo histórico. El blanco del ataque fue la celebración que ayer realizó el Estado Nacional en la Vuelta de Obligado homenajeando a los protagonistas de esa épica batalla y, sobre todo, lo que él llamó el “nacionalismo patológico”.

Romero considera que ciertos neorevisionistas cultivan este tipo de nacionalismo e intentan “transformar una derrota en victoria”, que existe un “sentido común nacionalista, muy arraigado en nuestra cultura, a tal punto de haberse convertido en una verdad que se acepta sin reflexión” y contrapone el nacionalismo, al que prefiero llamar patriotismo, sano, virtuoso e indispensable para vivir en una nación al patológico que predomina en el sentido común de los argentinos y que define como “una suerte de enano nacionalista que combina la soberbia con la paranoia y que es responsable de lo peor de nuestra cultura política. Nos dice que la Argentina está naturalmente destinada a los más altos destinos; si no lo logra, se debe a la permanente conspiración de los enemigos de nuestra Nación, exteriores e interiores. Chile siempre quiso penetrarnos. el Reino Unido y Brasil siempre conspiraron contra nosotros. Ellos fraccionaron lo que era nuestro territorio legítimo, arrancándonos el Uruguay, el Paraguay y Bolivia. La última y más terrible figuración del enano nacionalista ocurrió con la reciente dictadura militar. Entonces, el enemigo pasó de ser externo a interno: al igual que los unitarios con Rosas, la subversión era apátrida y, como tal, debía ser aniquilada. Poco después, la patología llegó a su apoteosis con la Guerra de Malvinas.”

Resulta interesante la operación cultural que hace Romero porque mete a los nacionalismos dentro de una multiprocesadora y sugiere que todos los nacionalismos son iguales. No difiere entre el nacionalismo republicano, el popular, el lugoniano, el liberal conservador. Para él, todos los discursos son iguales, en un claro error conceptual y metodológico. Porque uno podría estar de acuerdo que una exacerbación de la pasión nacional puede conllevar cierto tipo de conflictos en su vientre, pero unificar en un solo párrafo el nacionalismo americanista de Manuel Ugarte y el de la dictadura militar, el marxista de Juan José Hernández Arregui con el de Jorge Videla o, incluso, la “restauración nacionalista” que propone Ricardo Rojas con los desvaríos del general Leopoldo Galtieri, parece ser una operación cultural difícil de establecer y sostener. Menos en Romero, que es uno de los historiadores más reconocidos en los ámbitos académicos.

No todos los nacionalismos son iguales. Unificarlos es sólo una decisión ideológica que parte del prejuicio. Romero escribe: “Ese nacionalismo constituye un mito notablemente plástico, capaz de adaptarse a situaciones diversas. Así, nuestro actual gobierno puede hacer uso de él, resucitar muchos de sus tópicos –tarea en la que ayudan estos escritores neorrevisionistas– e incluir en su campaña general contra diversos enemigos –la lista es conocida– este revival de la Vuelta de Obligado que prenuncia una revitalización del mito en beneficio propio, tal como lo está haciendo con la causa de las Malvinas. En 1983, muchos creímos que habíamos logrado desterrar al enano nacionalista. Hoy, yo al menos lo dudo.” Resulta alumbrador, entonces, el final de la nota de Romero. Para él, los discursos oficiales del alfonsinismo habían logrado enterrar el nacionalismo. No se trataba de “cuestión nacionalista” mucho menos de enfrentamiento entre nacionalismos. Para él fue todo lo mismo. Todo fue un “enano nacionalista”. Detrás de su operación cultural no hay otra cosa que una “teoría de los dos demonios” aplicada a los discursos sobre la Nación. Es de alguna manera simplificar los términos de una dialéctica en un solo bloque. El demonio es el nacionalismo –no importan los matices, las diferencias, las contradicciones, las batallas entre sus distintas manifestaciones y expresiones– y del otro lado una sociedad pacífica, liberal, inocente, librepensadora que ha sido víctima de los fanatismos intelectuales.

Por suerte desde la crisis de 2001 al Bicentenario, los argentinos hemos decidido que lo patológico es cristalizar discursos (por muy maquillados de pluralismo y democracia que estén) más que poner en cuestión las interpretaciones –algunas más sofisticadas, otras menos agraciadas, tal vez– sobre el nacionalismo. Defender un bastión –con sus privilegios– siempre es una tarea ardua. El diario La Nación lo sabe. Por eso sale a sentar posición: la historia argentina no se toca, advierte. Y en Romero tiene, claro, una de sus mejores espadas. Eso es defender una hegemonía cultural. ¿Por qué ocurre? Sencillo: porque sienten en peligro su dominio sobre el pasado. Hoy ven cuestionada sus propias visiones de la Historia. Claro que lo que para ellos es una mala noticia, para la mayoría de los argentinos es una buena nueva: en la pluralidad de voces, de intenciones, de miradas, surgen, si es que las hay, las verdades sobre el pasado común. Cuestionar la Historia, pese a quien le pese, es signo inequívoco de que un pueblo está vivo.

Tiempo Argentino – 21 de noviembre.

Fuente: Blog de Hernán Brienza – Agora me lembro

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Historia del Carnaval Correntino

Historia del Carnaval Correntino

El Carnaval es, en la provincia de Corrientes, un hecho artístico que genera la entusiasta adhesión de la comunidad. En la ciudad de Corrientes, Capital Nacional del Carnaval, tuvo dos etapas claramente diferenciadas en sus características y modos de expresión popular: el Carnaval de los Barrios -del que hay constancias fotográficas desde la década del 20 y registros de crónicas periodísticas desde el siglo XIX- que comenzó a decaer hacia fines de la década del cincuenta, y el Carnaval de las comparsas, cuyas primeras manifestaciones se produjeron en 1961, y es al que llaman “Carnaval Correntino”.

Hasta ese momento, los Corsos eran desfiles de coches decorados y carrozas en las que los barrios presentaban sus reinas y princesas. La década del cincuenta estuvo marcada por carrozas escultóricas memorables, que fueron sin a lugar a dudas el principio de una tradición artesanal vinculada al Carnaval, muy propia de Corrientes. Los carroceros de los cincuentas fueron, por excelencia, los hermanos Pomares, Miguez, Buscaglia, Luis Alemany, el Maestro Rubén Vispo, Miguel Fiorio.

Sentían tan profundamente su Carnaval carrocero que hasta se permitían parodiar su obra. La ciudad entera esperaba la carroza humorística que resumía a todas las que habían construido para ese Carnaval, en las que ellos mismos con otros amigos se vestían de Reinas y Princesas, cuando no de esculturas vivientes.

En1961, las comparsas Ara Berá y Copacabana irrumpieron en el escenario carnavalero y tomaron la posta que los barrios habían sostenido hasta entonces.

Lo hicieron bajo la influencia del Carnaval de la ciudad de Paso de los Libres, que es madre de Carnavales en Corrientes, pero con un sello propio que las distinguió desde el principio. Pocos años después, nació Frou Frou, que ahora hace apariciones esporádicas en el Carnaval. Y hubo otras, que más tarde desaparecieron o se fundieron en las agrupaciones mayores: Saudades, Brotolandia, Bahía, Ñandé Mbaé y más. El espectáculo comparsero fue creciendo y dejando de ser sólo una exteriorización de alegría pasajera e informal, para adquirir el carácter teatral, con puestas complejas, coreografía y musicalización cuidada que hoy caracterizan al Carnaval Correntino. En esta evolución fue fundamental el trabajo de Godofredo San Martín al frente de Ara Berá y de José Ramirez en Copacabana, ambos bailarines con formación clásica, discípulos de Nity Cigersa, una bailarina italiana, perteneciente al elenco de la Scala de Milán que se afincó en Corrientes con su familia en la década del treinta, exiliada del fascismo, y aquí estableció una academia de Ballet que dejó profundas huellas en la cultura de la región. Ellos fueron definiendo el estilo e identidad de sus respectivas agrupaciones, apoyados en diseños de vestuario y carros cada vez más refinados y exquisitos, en un proceso vivo que se renueva y continúa a través de los años y hasta hoy con los valiosos aportes de Dionisio Soler, Javier Luquez Toledo, Nathalia Rodríguez, Sandra Sisti, Miguel Camino y otros nombres que son parte de la historia de este verdadero Carnaval del Arte.

En 1980 nacieron Sapucay, tercera gran comparsa y Samba Show, primera Agrupación Musical creada en este Carnaval. Más tarde apareció Samba Total, que hoy escribe una larga crónica de premios.

Las Agrupaciones Musicales tienen una configuración diferente a la de las Comparsas. Con formación de banda, el sesenta por ciento de sus integrantes constituyen la batería de percusión y el cuarenta por ciento restante el cuerpo de baile, criterio inverso al de las conformación de las Comparsas. Su característica es producir un efecto visual y musical mucho más directo, más llano. Su coreografía es exclusivamente de marcha y avance. Si bien son temáticas, y eso conceptualiza su vestuario, su argumento es sólo una leve línea conductora del desfile. No participan en los shows salvo, eventualmente, como animadoras invitadas.

El Carnaval Correntino padeció un letargo de diez años que marcó profundamente su futuro y minó su trayectoria, su desarrollo y su crecimiento con obstáculos y dificultades.

En 1981 el Gobierno Provincial decidió no organizar el Carnaval de Comparsas. No obstante, en algunos barrios, obstinadamente, los correntinos siguieron marcando su pasión por esta fiesta. Los parches comparseros intentaron renacer y recalentarse en 1984, en un alarde de coraje que demostró que el Carnaval, bajo un sistema de co-gestión público-privada, podía autofinanciarse si la comunidad y las fuerzas vivas participan y lo apoyan y el gobierno no declina su responsabilidad. Pero volvió el silencio por otros diez años.

Después de 1981, la fórmula dejó de funcionar porque el Estado se desinteresó del Carnaval y los participantes no tenían como objetivo organizarlo ni contaban con estructura interna para ello. Las Comparsas y Agrupaciones Musicales de Corrientes son Asociaciones Civiles sin fines de lucro.

El ejemplo del interior de la provincia, sostenido con esfuerzo, despertó de nuevo, al cabo de diez años, al Carnaval de la Capital. En 1995, Ara Berá y Sapucay, Samba Show y Samba Total volvieron por sus fueros. También lo intentó Copacabana, la otra “grande”, pero no logró recuperar el tiempo perdido.

En estos años, el carnaval capitalino recreó su brillo y su fuerte carácter teatral, con puestas de teatro-danza de gran jerarquía, protagonizadas por jóvenes que suplen la falta de preparación académica con la pasión comparsera. La Comparsas se pusieron a la altura del desafío: refinaron cada vez más la búsqueda de temas, profesionalizaron las áreas de diseño de vestuario y coreografía, perfeccionaron sus espectáculos hasta niveles increíbles.

Los talleres, en los que se realizan las estructuras de espaldares, tocados y elementos, llegaron a un grado tal de maestría en su oficio que son modelo en el país, aún en los más altos niveles del teatro musical y de revista.

Los correntinos tienen otra vez su fiesta mayor que los convoca a vivar a sus comparsas, en una fervorosa competencia que no enturbia su natural calma y pacífica manera de convivir, más allá de la anécdota intranscendente a que puede llevar el entusiasmo de las tribunas rivales y que, las más de las veces no hace más que agregar sabor a la competencia. La sangre nunca ha llegado al río, pero el antagonismo es fuerte, expresivo, impetuoso.

Los protagonistas de la fiesta son las tres Grandes Comparsas: Ara Berá, Sapucay y Arandú Belheza, la más joven. Y las Agrupaciones Musicales que son ya siete, encabezadas por las dos decanas: “Samba Show” y la imbatible “Samba Total”, seguidas de cerca por “Imperio Bahiano” que, pese a sus pocos años, ya está entre las grandes. En este rubro suman nombres como los de “Emperatriz”, “Sambanda”, “Kamandukaia” y “Académicos”, conformada por veteranos que este año participan como invitados.

Luego de intentar distintas fórmulas de gestión, que fueron descartándose por diferentes motivos, mas circunstanciales que fundados, por decisión del gobierno Municipal, el Carnaval se ha privatizado. Ese largo período de indecisión, de indefinición y de improvisación en cuanto a la modalidad organizativa, en un nivel totalmente ajeno al de sus protagonistas, también ha marcado profundamente a este Carnaval, que lucha contra una adversidad cuyo componente dominante ha sido, durante muchos años, la incertidumbre.

Es indudable que una fiesta de esta magnitud, que tiene la ambición de ser una masiva manifestación de cultura popular, debe contar con el apoyo del Estado, sin que ello implique generar gastos públicos no deseados. El Estado no debe desentenderse de un acontecimiento tan importante, poderoso canalizador de inquietudes artísticas y generador de fuentes de trabajo para un numeroso y amplio sector de artistas y artesanos. En esta edición, y luego de muchos años de ausencia, a no ser por algunos actos de promoción no demasiado significativos, el Gobierno Provincial ha hecho un importante gesto positivo hacia el Carnaval, se ha involucrado como se lo venía demandando el pueblo carnavalero y ese gesto es un rayo de esperanza para el impulso que los correntinos creen que estaba faltando en su fiesta Mayor.

El de Corrientes es un Carnaval de Arte y Pasión.

Arte en la realización del vestuario, en las puestas teatrales de sus show en los que las comparsas desarrollan su argumento, su historia, en un espectáculo coreográfico de danza-teatro con formato de gran musical, en el escenario de anfiteatro “Mario del Tránsito Cocomarola”. Arte en la interpretación de sus grandes bandas y orquestas y en el virtuosismo de sus percusionistas. El comparsero correntino realiza un mes de ensayos diarios, sometido a una disciplina voluntaria que proviene de su compromiso con su Comparsa.

Pasión en el comparsero, que compite sólo por el honor. En Corrientes, el premio que desvela a los bailarines, enardece a los percusionistas y exalta al público es sólo un trofeo. Aquí no hay premio en dinero.

Pasión en la tribuna que exterioriza su fervor con un canto y un grito que no cesa nunca; que baila al son de su Escuela de Samba, que se emociona y no esconde sus lágrimas cuando pasa su Comparsa.

Por eso dicen los correntinos que su Carnaval es “un milagro cultural”: es el único acontecimiento cultural, posiblemente del mundo, que origina una competencia apasionada y caliente, vibrante y fuerte, que no deja a nadie afuera: lugareños y visitantes toman partido y se involucran con vehemencia en la rivalidad comparsera.

Cada traje es único. Aquí no hay elaboración en serie. Se borda, se pega, se pinta, se modela traje por traje. Cada integrante confecciona el suyo bajo las directivas de un Jefe de Grupo y con instrucciones precisas de la Comparsa, y acaba dominando la técnica. Aquí no hace demasiada falta una Escuela de Carnaval: las Comparsas son la escuela en la que se enseña, además de a ser comparsero “con piel y todo” –como ellos mismos se definen- a ser artesanos exquisitos. Los realizadores dominan el tratamiento de cada material, son capaces de lograr con ellos los más difíciles efectos de luz, de color, de movimiento. La estética de este Carnaval se renueva constantemente: los diseñadores están siempre planteando desafíos en la forma, en el equilibrio y rendimiento de las estructuras, en la originalidad de los elementos, en el uso del color y la búsqueda de paletas siempre renovadas.

El Carnaval de Corrientes es el feudo de la Reina Mayor de todos los Carnavales del País: la elegida ostentará por un año el título de Reina Nacional del Carnaval.

El espíritu comparsero del correntino es irreductible. No puede sustraerse al llamado de los tambores. Las condiciones que hacen posible este Carnaval Correntino son una responsabilidad compartida de los dirigentes de comparsas, el Estado y la comunidad, que no admite renuncias si se quiere de veras que esta hermosa fiesta siga creciendo. Los correntinos anhelan que su “milagro cultural” se concrete en breve, en la obtención del espacio propio, en el que pueda capitalizarse en infraestructura y equipamiento adecuado al mega-evento que es su Carnaval, toda su esforzada y tenaz trayectoria.

Por: Stella Maris Folguerá - 2008

Fuente: Carnavales Correntinos

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20 de noviembre de 1845 – La Vuelta de Obligado

20 de noviembre de 1845 – La Vuelta de Obligado

El 20 de noviembre de 1845, siendo el general Juan Manuel de Rosas responsable de las Relaciones Exteriores del territorio nacional, tuvo lugar el enfrentamiento con fuerzas anglofrancesas conocido como la Vuelta de Obligado, cerca de San Pedro. La escuadra anglofrancesa intentaba obtener la libre navegación del río Paraná para auxiliar a Corrientes, provincia opositora al gobierno de Rosas. Esto permitiría que la sitiada Montevideo pudiera comerciar tanto con Paraguay como con las provincias del litoral. El encargado de la defensa del territorio nacional fue el general Lucio N. Mansilla, quien tendió de costa a costa barcos “acorderados” sujetos por cadenas. La escuadra invasora contaba con fuerzas muy superiores a las locales. A pesar de la heroica resistencia de Mansilla y sus fuerzas, la flota extranjera rompió las cadenas colocadas de costa a costa y se adentró en el Río Paraná.

La batalla de La Vuelta de Obligado, obra de Rodolfo Campodónico

Quizás uno de los aspectos más notables e indiscutidamente positivos del régimen de Rosas haya sido el de la defensa de la integridad territorial de lo que hoy es nuestro país. Debió enfrentar conflictos armados con Uruguay, Bolivia, Brasil, Francia e Inglaterra. De todos ellos salió airoso en la convicción –que compartía con su clase social- de que el Estado era su patrimonio y no podía entregarse a ninguna potencia extranjera. No había tanto una actitud nacionalista fanática que se transformaría en xenofobia ni mucho menos, sino una política pragmática que entendía como deseable que los ingleses manejasen nuestro comercio exterior, pero que no admitía que se apropiaran de un solo palmo de territorio nacional que les diera ulteriores derechos a copar el Estado, fuente de todos los negocios y privilegios de nuestra burguesía terrateniente.

En el Parlamento británico se debatía en estos términos el pedido brasileño y de algunos comerciantes ingleses para intervenir militarmente en el Plata para proteger sus intereses: “El duque de Richmond presenta una petición de los banqueros, mercaderes y tratantes de Liverpool, solicitando la adopción de medidas para conseguir la libre navegación de el Río de la Plata. También presenta una petición del mismo tenor de los banqueros, tenderos y tratantes de Manchester. El conde de Aberdeen (jefe del gobierno) dijo que se sentiría muy feliz contribuyendo por cualquier medio a su alcance a la libertad de la navegación en el Río de la Plata, o de cualquier otro río del mundo, a fin de facilitar y extender el comercio británico. Pero no era asunto tan fácil abrir lo que allí habían cerrado las autoridades legales. Este país (la Argentina) se encuentra en la actualidad preocupado en el esfuerzo de restaurar la paz en el Río de la Plata, y abrigo la esperanza de que con este resultado se obtendrá un mejoramiento del presente estado de cosas y una gran extensión de nuestro comercio en esas regiones; pero perderíamos más de lo que posiblemente podríamos ganar, si al tratar con este Estado, nos apartáramos de los principios de la justicia. Pueden estar equivocados en su política comercial y pueden obstinarse siguiendo un sistema que nosotros podríamos creer impertinente e injurioso para sus intereses tanto como para los nuestros, pero estamos obligados a respetar los derechos de las naciones independientes, sean débiles, sean fuertes”.

El canciller Arana decía ante la legislatura: “¿Con qué título la Inglaterra y la Francia vienen a imponer restricciones al derecho eminente de la Confederación Argentina de reglamentar la navegación de sus ríos interiores? ¿Y cuál es la ley general de las naciones ante la cual deben callar los derechos del poder soberano del Estado, cuyos territorios cruzan las aguas de estos ríos? ¿Y que la opinión de los abogados de Inglaterra, aunque sean los de la Corona, se sobrepondrá a la voluntad y las prerrogativas de una nación que ha jurado no depender de ningún poder extraño? Pero los argentinos no han de pasar por estas demasías; tienen la conciencia de sus derechos y no ceden a ninguna pretensión indiscreta. El general Rosas les ha enseñado prácticamente que pueden desbaratar las tramas de sus enemigos por más poderosos que sean. Nuestro Código internacional es muy corto. Paz y amistad con los que nos respetan, y la guerra a muerte a los que se atreven a insultarlo”.

Se ve que Su Graciosa Majestad decía una cosa y hacía otra, porque en la mañana del 20 de noviembre de 1845 pudieron divisarse claramente las siluetas de cientos de barcos. El puerto de Buenos Aires fue bloqueado nuevamente, esta vez por las dos flotas más poderosas del mundo, la francesa y la inglesa, históricas enemigas que debutan como aliadas, como no podía ser de otra manera, en estas tierras.

La precaria defensa argentina estaba armada según el ingenio criollo. Tres enormes cadenas atravesaban el imponente Paraná de costa a costa sostenidas en 24 barquitos, diez de ellos cargados de explosivos. Detrás de todo el dispositivo, esperaba heroicamente a la flota más poderosa del mundo una goleta nacional.

Aquella mañana el general Lucio N. Mansilla, cuñado de Rosas y padre del genial escritor Lucio Víctor, arengó a las tropas: “¡Vedlos, camaradas, allí los tenéis! Considerad el tamaño del insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra Patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. ¡Pero se engañan esos miserables, aquí no lo serán! Tremole el pabellón azul y blanco y muramos todos antes que verlo bajar de donde flamea”.

Mientras las fanfarrias todavía tocaban las estrofas del himno, desde las barrancas del Paraná nuestras baterías abrieron fuego sobre el enemigo. La lucha, claramente desigual, duró varias horas hasta que por la tarde la flota franco-inglesa desembarcó y se apoderó de las baterías. La escuadra invasora pudo cortar las cadenas y continuar su viaje hacia el norte. En la acción de la Vuelta de Obligado murieron doscientos cincuenta argentinos y medio centenar de invasores europeos.

Al conocer los pormenores del combate, San Martín escribía desde su exilio francés: “Bien sabida es la firmeza de carácter del jefe que preside a la República Argentina; nadie ignora el ascendiente que posee en la vasta campaña de Buenos Aires y el resto de las demás provincias, y aunque no dudo que en la capital tenga un número de enemigos personales, estoy convencido, que bien sea por orgullo nacional, temor, o bien por la prevención heredada de los españoles contra el extranjero; ello es que la totalidad se le unirán (…). Por otra parte, es menester conocer (como la experiencia lo tiene ya mostrado) que el bloqueo que se ha declarado no tiene en las nuevas repúblicas de América la misma influencia que lo sería en Europa; éste sólo afectará a un corto número de propietarios, pero a la mesa del pueblo que no conoce las necesidades de estos países le será bien diferente su continuación. Si las dos potencias en cuestión quieren llevar más adelante sus hostilidades, es decir, declarar la guerra, yo no dudo que con más o menos pérdidas de hombres y gastos se apoderen de Buenos Aires (…) pero aun en ese caso estoy convencido, que no podrán sostenerse por largo tiempo en la capital; el primer alimento o por mejor decir el único del pueblo es la carne, y es sabido con qué facilidad pueden retirarse todos los ganados en muy pocos días a muchas leguas de distancia, igualmente que las caballadas y todo medio de transporte, en una palabra, formar un desierto dilatado, imposible de ser atravesado por una fuerza europea; estoy persuadido será muy corto el número de argentinos que quiera enrolarse con el extranjero, en conclusión, con siete u ocho mil hombres de caballería del país y 25 o 30 piezas de artillería volante, fuerza que con una gran facilidad puede mantener el general Rosas, son suficientes para tener un cerrado bloqueo terrestre a Buenos Aires”.

Juan Bautista Alberdi, claro enemigo del Restaurador, comentaba desde su exilio chileno: “En el suelo extranjero en que resido, en el lindo país que me hospeda sin hacer agravio a su bandera, beso con amor los colores argentinos y me siento vano al verlos más ufanos y dignos que nunca. Guarden sus lágrimas los generosos llorones de nuestras desgracias aunque opuesto a Rosas como hombre de partido, he dicho que escribo con colores argentinos: Rosas no es un simple tirano a mis ojos; si en su mano hay una vara sangrienta de hierro, también veo en su cabeza la escarapela de Belgrano. No me ciega tanto el amor de partido para no conocer lo que es Rosas bajo ciertos aspectos. Sé, por ejemplo, que Simón Bolívar no ocupó tanto el mundo con su nombre como el actual gobernador de Buenos Aires; sé que el nombre de Washington es adorado en el mundo pero no más conocido que el de Rosas; sería necesario no ser argentino para desconocer la verdad de estos hechos y no envanecerse de ellos”.

El embajador norteamericano en Buenos Aires, William Harris, le escribió a su gobierno: “Esta lucha entre el débil y el poderoso es ciertamente un espectáculo interesante y sería divertido si no fuese porque (…) se perjudican los negocios de todas las naciones”.

Dice el historiador H. S. Ferns: “Los resultados políticos y económicos de esa acción fueron, por desgracia, insignificantes. Desde el punto de vista comercial la aventura fue un fiasco. Las ventas fueron pobres y algunos barcos volvieron a sus puntos de partida tan cargado como habían salido, pues los sobrecargos no pudieron colocar nada”.

Los ingleses levantaron el bloqueo en 1847, mientras que los franceses lo hicieron un año después. La firme actitud de Rosas durante los bloqueos le valió la felicitación del general San Martín y un apartado especial en su testamento: “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sur le será entregado al general Juan Manuel de Rosas, como prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla”.

Fuente: Extracto para El Historiador del libro Los mitos de la historia argentina 2, de Felipe Pigna, Buenos Aires, Planeta. 2004 en www.elhistoriador.com.ar

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Carnavales Correntinos: Históricamente los veredictos del jurado fueron cuestionados

Carnavales Correntinos: Históricamente los veredictos del jurado fueron cuestionados

Homenaje a Don Pala


La nota que presentaremos a continuación, fue escrita el 20 de febrero de 2007 para el Diario Época, por el genial periodista de los carnavales Jorge Palavecino, quién falleció el 31 de octubre de 2007.

Cuentan que en sus últimas horas manifestó su enojo por la falta de escenario para los corsos, enfado que aún perdura desde el lugar donde esté, porque el carnaval que siempre amó todavía no cuenta con escenario propio.

Siempre con la “pluma” afilada para contar a la sociedad los pormenores de la fiesta de Momo, “Don Pala” fue muy querido en el ambiente. “Conocía a todos y cada uno de los comparseros, leer sus crónicas era un placer y sus apostillas hacían estallar”, recuerdan sus colegas de diarios y portales digitales.

La razón es simple, es que don Pala conocía la historia, las idas y vueltas de las fiestas de Momo de, por lo menos, los últimos 30 años. “Sabía qué mirar, tenía siempre un fundamento a la hora de hacer una crítica”, dijo Stella Maris Folguerá de Sottile antes de despedir los restos de su amigo y colega.

En el año 2007, por iniciativa de la Asociación de Periodistas de Corrientes, se logró que el palco de prensa de los carnavales correntinos lleve su nombre, que además quedará grabado en el corazón mismo del carnaval.

Fuente: Diario Época

Históricamente los veredictos del jurado fueron cuestionados

Hubo años que se debió esperar a que se fueran los miembros de la terna, para recién dar a conocer los fallos. El carnaval es una pasión y nunca nadie aceptó perder. En esta edición, todas las agrupaciones tienen posibilidades de ser la primera.

Por Jorge Palavecino

En los tiempos de la rivalidad Ara Berá/Copacabana, cuando los carnavales los “bancaba” el gobierno y lo organizaba la Comisión Central del Carnaval, hubo que esperar que el honorable jurado estuviera en vuelo, regresaban a Buenos Aires en avión, para dar los fallos.

Siempre los reglamentos fueron estrictos. Hubo un carnaval, el último que se realizó en la 3 de Abril desde Chaco hasta España, que Copacabana perdió en el primer desfile porque no llegó a presentar la carroza. Eran tiempos que las reinas eran elegidas después de un largo proceso, primero cada comparsa las preseleccionaba, después venía la elección y proclamación. La elegida debía lucir tres trajes y desfilar en una enorme carroza.

Cuando Copacabana no pudo presentar su carroza no se concebía que la reina desfilara caminando. Lo interesante del caso es que la carroza de Copacabana quizás fue las más hermosa y gigante que haya presentado en su historia. Era sencillamente monumental.

De estas historias hay muchas. Después que se retornó a los carnavales, iniciativa genial de Ketty Shaffer, las discusiones entre los delegados y entre los integrantes y simpatizantes fueron en aumento. En 1995 el escrutinio se llevó a cabo en la Casa de la Cultura, en el Parque Cambá Cuá. La gente de Sapucay de Copacabana reclamaba en forma airada, totalmente descontenta con lo que habían resuelto los jurados.

Al año siguiente el escrutinio se hizo en la Dirección de Turismo, la Policía debió cortar el tránsito y su presencia evitó desmanes.

Eran tiempos en que los apoderados, mediante impugnaciones, lograban que ganara la que menos puntos perdía por cuestiones reglamentarias.

A partir de allí se eligió como lugar para efectuar el conteo de votos el Departamento de Policía. Sin embargo la plaza 25 de Mayo fue testigo de una disputa entre Sapucay y Ara Berá.

Entre los jurados -tarea más ingrata que esa no debe haber- hubo de todo. Una coreógrafa y bailarina chaqueña de gran prestigio, votó en un listado de diez items a Ara Bera, 10 en cada uno de ellos, total cien; y en la planilla de Sapucay también abundaron los diez, parecía un empate, pero la chaqueña había puesto solamente nueve diez, total 90. Se habló de un “error involuntario” lo extraño del caso es que esa coreógrafa fue convocada al año siguiente por la comparsa ganadora(?).

El disparate mayor fue cuando lo organizó la viceintendente Lucía Placida Ortega. Los shows se llevaron a cabo en tres lugares diferentes. El jurado de Buenos Aires estableció que Ara Berá era la ganadora. Al mismo se le requirió que fundamentara y no pudieron convencer. Fue cuando la actual presidenta de una comparsa les dijo: “Ustedes se van dejando la impresión que no saben nada o que fueron comprados”.

Ya en el transcurso de esta década, cuando Fénix organizó de “prepo” los carnavales, se produjo una cosa curiosa. Se habían puesto de acuerdo que en caso de lluvia no saldrían ni Sapucay ni Ara Berá. Pero la gente de Sapucay se “avivó” y salió, Ara Berá respetó el acuerdo verbal y por eso “la despacharon”. Por más que el apoderado “pataleó”, Fénix no cambió las cosas. A todo esto, se había producido un movimiento de apoyo a Sapucay y lo gracioso del caso es que los directivos de una comparsa nuevita en ese entonces dijeron que en caso de reverse la medida “cortaría” la avenida, al mejor estilo piquetero.

Todas estas cosas pasaron y muchas más. Cuando Fénix dejó el tendal, estafando a todas las comparsas, se decía que no habría carnaval, corría el año 2002. Un tribunero intentó realizarlo y el fracaso fue total. Ese año el carnaval no terminó.

Al año siguiente, las comparsas resolvieron unirse para hacer el carnaval. Ara Berá se mantuvo al margen y la Unión designó como gerente al actual organizador. Después de muchas discusiones Ara Berá aceptó el cachet que le ofrecían y compitió. El Departamento de Policía fue el lugar donde se efectuó el escrutinio y por aplicación de una penalidad de 21 puntos, atrasó siete minutos en la presentación de un show, una “jugada” que nunca fue convenientemente aclarada ya que Ara Berá estuvo dispuesta a salir, ganó Copacabana. Mario Rey, secretario de Copacabana y miembro de la Unión al dar a conocer el fallo dijo: “La ganadora artística es Ara Berá, el carnaval lo ganó Copacabana”.

Al año siguiente, el 2004, el carnaval lo ganó Ara Berá, fue el último título que logró esta extraordinaria comparsa, que en su historia no había perdido dos años seguidos. Copacabana, que sufrió una intervención, no participó y Sapucay estaba en plena crisis institucional, que luego superó.

En el 2005, las comparsas y agrupaciones aceptaron los fallos, como deberá ser también en esta edición.

Fuente: Diario Época

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Túneles en ciudad de Corrientes, ¿realidad o imaginación popular?

Túneles en ciudad de Corrientes, ¿realidad o imaginación popular?

Aseguran que los pasadizos conectan edificios públicos, como la Casa de Gobierno con algunas iglesias. Investigar qué hay debajo de la ciudad entusiasma a historiadores y arquitectos.

Los relatos acerca de la existencia de una red de túneles en las entrañas de la ciudad de Corrientes persisten. Historiadores locales señalan que, según las versiones más creíbles, conectarían los principales edificios públicos como la Casa de Gobierno y las iglesias.

El misterio que rodea la historia de estos conductos subterráneos apasiona, y son varios los investigadores que aún intentan develarlo. En este marco, las fuentes consultadas coinciden en “la necesidad de una decisión política que permita concretar las investigaciones y recuperar más de 250 años de vestigios de fundadores y descendientes para una posible explotación turística de la ciudad”, expresó el historiador y director del Archivo General de la Provincia, Leopoldo Jantus en diálogo con La República.

Como conocedor del tema, traza un mapa con los principales edificios que podrían estar conectados por túneles en el microcentro. La red partiría desde la plaza 25 de Mayo, punto central de la fundación de la ciudad en 1588. Alrededor de ella se ubicó la antigua iglesia matriz donde actualmente está la Casa de Gobierno. A pocos metros, el aún existente convento de San Francisco. La Municipalidad y el Teatro Juan de Vera se levantaron donde antes estaba el convento de Santo Domingo y en los que existiría un conducto con salida al río Paraná.

Siguiendo la línea de estas construcciones, por la calle 25 de Mayo se levantó el actual Convento de la Merced, y más hacia la costanera, estaba el Colegio de los Jesuitas, donde hoy es el Colegio Nacional General San Martín. Allí existe un sótano con una posible salida hacia el río Paraná. “Inclusive el Ejército vino a buscar armas antiguas en este lugar”, señaló Carlos Zeniquel, portero de la escuela hace 35 años.
La ubicación de edificios y conexiones responden a que “todas las órdenes religiosas se ubicaron en torno de la iglesia matriz, dado que Corrientes es un pueblo creyente, con un fuerte sentimiento espiritual”, apuntó Jantus.

Historia en la residencia Vidal
Entre los datos más certeros considerados “perlas históricas”, está el de la existencia de un túnel que comienza en la calle San Juan y pasa por debajo de la residencia de Juan Ramón Vidal (por 25 de Mayo entre San Juan y La Rioja). “El funcionario correntino al descubrir este pasaje en su casa y haciendo uso de su investidura, habría decidido utilizarlo para llegar a la Casa de Gobierno sin ser visto, e incluso caminar hasta la Iglesia de la Merced para oír misa con su familia”, relata el historiador.
En el actual Museo de Bellas Artes existe un sótano con orientación hacia la calle San Juan. Es utilizado como depósito, y grande fue la sorpresa del actual director de la institución, Francisco Benítez, al observar que el interior estaba refaccionado y se tapó un antiguo arco de ladrillos que indicaba la continuidad del túnel.
Por otra parte, Andrés Salas, arquitecto local muy reconocido por sus investigaciones sobre el tema, señala en un artículo que “cada uno de ellos (por los túneles) cuenta con hipótesis a favor y argumentos en contra. Sin embargo, por su emplazamiento supuesto y por sus recorridos, no ofrecerían causas que los invaliden, y por ello es que sobreviven en la imaginación popular. La plaza 25 de Mayo y el convento San Francisco son los dos lugares que concentran la mayoría de los túneles más notables y allí coinciden también los más importantes episodios de la historia de la ciudad”.

Rescate histórico
Si se recuperasen estos túneles, más allá de lo que pueda descubrirse, ¿no sería acaso un hecho histórico para la provincia?
Pese a que aún existen dudas, el tema no deja de ser apasionante, y no se circunscribe solamente a la ciudad capital, pues relatos similares se recogieron en otras localidades de la provincia.

fuente:La Republica | corrientes.in

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El correntino más grande de nuestra historia “Gral. José de San Martín”

El correntino más grande de nuestra historia “Gral. José de San Martín”

17 de Agosto día del Padre de la Patria. Preguntas sobre San Martín

1 ) ¿Cuándo y dónde nació San Martín?

José de San Martín nació el 25 de Febrero de 1778 en el pueblo de “Nuestra Señora de los Tres Reyes Magos de Yapeyú” situada en la costa del río Uruguay, en la provincia de Corrientes a casi 780 kilómetros de Buenos Aires.

2 ) ¿Cómo estaba compuesta su familia?

Su papá, don Juan de San Martín y Gómez había nacido en la Villa de Cervatos de la Cueza, en Castilla la Vieja y era capitán del ejército español. En 1767 llegó al país doña Gregoria Matorras que venía de Paredes de Nava, un pueblo cercano a Cervatos donde conoció a Juan. Se casaron en la catedral de Buenos Aires. Don Juan no pudo estar presente y fue representado por un amigo, el capitán de dragones Juan Francisco de Somalo. El matrimonio tuvo cinco hijos: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín Rafael., Justo Rufino y el menor de la familia, José Francisco de San Martín.

3) ¿Cómo era Yapeyú?

Yapeyú fue fundada por los jesuitas en febrero de 1627. Con los años se convirtió en el más importante centro ganadero del Río de la Plata, donde se fabricaban los mejores zapatos de la zona que se exportaban a Chile y Perú. Se producía yerba mate, se fabricaban barcos y funcionaba una importante escuela de música. A partir de la expulsión de los jesuitas en 1767, la actividad económica decayó notablemente pero Yapeyú siguió siendo una ciudad importante dentro de la estrategia española para estas tierras

4 ) ¿Porqué la familia San Martín se traslada a España?

En diciembre de 1783, Juan de San Martín solicita y obtiene un permiso para regresar a España. La familia se instala primero en Madrid y luego en Málaga, en la calle de Pozos Dulces. Allí José cursa sus estudios primarios en la escuela de Temporalidades cercana a su casa y el 21 de julio de 1789, a los 11 años se incorpora como cadete en el Regimiento de Murcia.

5 ) ¿Cómo fueron las primeras batallas de San Martín?

A poco de ingresar al regimiento participa en numerosos combates en España y en el Norte de África. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, el joven San Martín se destacó en muchos combates como los de Orán, Pirineos y Rosellón. Fue ascendido a Teniente Coronel y condecorado con la medalla de oro por su heroica actuación en la batalla de Bailén el 19 de julio de 1808

6 ) ¿Por qué decide regresar al país?

San Martín no olvidada sus orígenes criollos y quiso incorporarse a la lucha por la independencia americana. Un año después de producida la revolución de Mayo, pidió el retiro del ejército español y se embarcó hacia Londres el 14 de septiembre de 1811. San Martín estuvo cuatro meses en Londres. Allí entró en contacto con grupos revolucionarios como la “Gran Hermandad Americana”, una logia fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América con la ayuda financiera de los ingleses. Se relacionó también con políticos vinculados al gobierno británico, como James Duff y Sir Charles Stuart, quienes le hacen conocer el plan Maitland. En enero de 1812 San Martín se embarca en la fragata inglesa “George Canning” rumbo a Buenos Aires.

7 ) ¿En qué consistía el Plan Maitland?

Thomas Maitland era un general escocés que en 1800 escribió un “Plan para capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar Perú y Quito”. Allí proponía ganar el control de Buenos Aires, tomar posiciones en Mendoza, coordinar acciones con un ejército en Chile, cruzar los Andes, derrotar a los españoles y controlar Chile, continuar por mar hacia el Perú y liberarlo. Todo parece indicar que San Martín conoció el plan durante su estadía en Londres en 1811 y, años más tarde, lo tendrá muy en cuenta para desarrollar su estrategia libertadora.

8 ) ¿Cómo era la situación política en Buenos Aires a la llegada de San Martín?

Gobernaba el Primer Triunvirato integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Pero el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que venía desarrollando una política muy centralista sin atender los reclamos del interior, cada vez más perjudicado por la política económica de Buenos Aires que fomentaba el libre comercio y mantenía un manejo exclusivo del puerto y las rentas de la aduana. Además, el Triunvirato, por temor a enemistarse con Gran Bretaña (aliada de España), frenaba el proceso independentista y hasta había sancionado a Belgrano por enarbolar la bandera

9 ) ¿Cómo es recibido? ¿Qué misión se le encomienda?

Es recibido en Buenos Aires por el Triunvirato que le respeta su grado militar de teniente coronel y le encarga la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná frente al peligro de los ataques de los españoles provenientes de Montevideo. En nuevo regimiento se llamará de “Granaderos a Caballo” y se instalará en el Retiro.

10 ) ¿Con qué sectores se contacta San Martín al llegar?

A poco de llegar, San Martín entró en contacto con los grupos opositores al triunvirato, encabezados por la Sociedad Patriótica fundada por Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje, Carlos de Alvear, la Logia Lautaro una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana.

11 ) ¿Cuál fue la primera intervención política de San Martín en Buenos Aires?

San Martín y sus compañeros se decidieron a actuar y el 8 octubre de 1812 marcharon con sus tropas, incluidos los granaderos, hacia la Plaza de la Victoria (actual plaza de mayo) y exigieron la renuncia de los triunviros, porque como dijo San Martín”: …no siempre están las tropas para sostener gobiernos tiránicos.”. Fue designado un segundo triunvirato afín a la Logia y a la Sociedad Patriótica integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte.

12 ) ¿San Martín hablaba con acento español?

Don José había pasado la mayor parte de su vida en España,paricularmente en el Sur y por tanto tenía un claro acento andaluz. Así lo cuentan quienes lo conocieron que tambien recuerdan que tocaba muy bien la guitarra y entoba “cantes” típicos de aquellas zona de España.

13 ) ¿Cuándo y con quien se casó?

Don José se hacía tiempo también para la diversión y poco a poco fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porteñas. La más famosa y agradable, según cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perdían de vista a ningún nuevo visitante. Por allí pasó Don José y parece que fue amor a primera vista “Esa mujer me ha mirado para toda la vida”, le diría en una carta a su amigo Mariano Necochea. Se casaron el 12 de septiembre de 1812 en la Catedral, después de una firme pero breve oposición de la familia Escalada.

Él tenía 34 años y ella 15.

14 ) ¿Cuál fue la primera y única batalla que libró San Martín en territorio argentino?

A principios de 1813 los granaderos de San Martín ya están listos para emprender su primera misión: defender las costas del Paraná atacadas por los españoles que buscaban por esta vía aliviar el bloqueo al puerto de Montevideo, sitiada por Rondeau. Los españoles robaban ganado y atacaban los poblados de la costa.

San Martín siguió el movimiento de la escuadra por tierra y se instaló en el convento de San Carlos, posta de San Lorenzo. Allí los esperó hasta que el 3 de febrero de 1813 unos 300 españoles desembarcaron. San Martín ordenó un ataque envolvente y los españoles fueron empujados hacia el río.

15 ) ¿Cuándo y dónde planeó el cruce de los Andes?

En 1814 se le encomendó el mando del ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano. San Martín aceptó el cargo pero hizo saber a las autoridades que sería inútil insistir por la vía del Alto Perú y que se retiraría a Córdoba para reponerse de los dolores causados por su úlcera estomacal y terminar de delinear las bases de su nueva estrategia militar consistente en cruzar la cordillera, liberar a Chile y de allí marchar por barco para tomar el bastión realista de Lima. Repuesto parcialmente de sus males, pero con el plan terminado y aprobado, logró ser nombrado gobernador de Cuyo

16 ) ¿Qué medidas tomó San Martín como gobernador de Cuyo?

En Mendoza comenzó los preparativos para su ambicioso plan sin descuidar las tareas de gobierno. Fomentó la educación, la agricultura y la industria. San Martín dio un gran impulso a la industria vitivinícola en Mendoza y San Juan importando nuevas cepas y trayendo al país a expertos europeos para mejorar la calidad de los vinos y licores cuyanos. Creó un sistema impositivo igualitario cuidando que pagaran más los que más tenían.

17 ) ¿Cuándo y donde nació su hija?

Mercedes Tomasa de San Martín nació en Mendoza el 24 de agosto de 1816. Por ese motivo en Mendoza el día del padre se celebra en esa fecha. Mercedes dejó de ver a su padre cuando tenía 4 meses, cuando emprende el cruce de los Andes y se traslada con su madre a Buenos Aires a casa de sus abuelos. Merceditas recién volverá a ver a su padre siete años después.

18 ) ¿Qué participación tuvo San Martín en el Congreso de Tucumán?

San Martín no estuvo presente en las sesiones del Congreso, pero siguió su desarrollo muy de cerca a través del diputado por Cuyo Godoy Cruz y apoyó la propuesta de Belgrano de coronar a un rey Inca como soberano de estas provincias. Preocupado por la demora en la declaración de la Independencia le escribió a Godoy Cruz pidiéndole que transmita su inquietud y que “es cosa bien ridícula” que tengamos bandera, himno y escarapela pero que no seamos independientes.

19 ) ¿Cómo se financió el ejército de los Andes?

Se ha dicho muchas veces que fue gracias a las joyas donadas por las damas de la alta sociedad mendocina. Esto no fue así. El total de lo obtenido por las joyas que ya no usaban las damas ricas de Mendoza fueron 216 pesos, lo que apenas alcanzaba por aquel entonces para comprar unas 50 mulas. El ejército pudo armarse gracias al sacrificio del pueblo cuyano que donó ropas, ollas, mulas, armas, alimentos y hasta sus sueldos para poder formar el ejército libertador.

20 ) ¿Cuánto tardaron San Martín y sus hombres en cruzar los Andes?

El ejército de los Andes partió de Mendoza el 12 de enero de 1817 y llegó a Chile el 5 de febrero. A lo largo de esos 25 días, 5.400 hombres, atravesaron las montañas más altas de América con una temperatura que oscilaba entre los 30 grados durante el día y 10 bajo cero durante la noche. Durante muchos tramos San Martín debió ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la úlcera

21 ) ¿Cómo se concreta la libertad de Chile?

A poco de cruzar los Andes, el 12 de febrero de 1817, las fuerzas patriotas derrotan a los españoles en la cuesta de Chacabuco. La excelente táctica militar aplicada por san Martín permitió que sus tropas sólo sufrieran 12 muertos y 120 heridos, mientras que las bajas españolas llegaron a 500 muertos y 600 prisioneros. El triunfo de Chacabuco aseguró la independencia de Chile que sería consolidada un año después, el 5 de abril de 1818 tras el definitivo triunfo de Maipú.

22 ) ¿Qué apoyos recibe San Martín para la expedición al Perú?

Pocos días después de Maipú, San Martín volvió a cruzar la cordillera rumbo a Buenos Aires para solicitar ayuda al gobierno del Directorio para la última etapa de su campaña libertadora: el ataque marítimo contra el bastión realista de Lima. Obtiene la promesa de una ayuda de 500.000 pesos para su plan limeño de los que sólo llegarán efectivamente 300.000. San Martín regresó a Chile, donde obtuvo la ayuda financiera del gobierno y armó una escuadra que quedará al mando del marino escocés Lord Cochrane.

23 ) ¿A qué se llamó la genial desobediencia de San Martín?

Cuando se disponía a iniciar la campaña recibe la orden del directorio de marchar hacia el Litoral con su ejército para combatir a los federales de Santa Fe y Entre Ríos. San Martín se niega declarando: “el general San Martín jamás desenvainará su espada para combatir a sus paisanos”, desobedece e inicia la travesía hacia el Perú.

24 ) ¿Cómo fue la campaña del Perú?

El 20 de agosto de 1820 partió desde el puerto chileno de Valparaíso la expedición libertadora. La escuadra estaba formada por 24 buques y conducía a unos 4.800 soldados. El 12 de septiembre la flota fondeó frente al puerto peruano de Pisco. Allí el ejército se proveyó de víveres y aumentó sus efectivos con los pobladores locales, entre ellos muchos esclavos, que se sumaban voluntariamente al ejército libertador. Una división al mando del General Arenales se dirigió hacia el interior del Perú con el objetivo de sublevar a la población y obtuvo la importante victoria de Pasco el 6 de diciembre de 1820. Por su parte San Martín ordenó bloquear el puerto Lima. Así, el virrey De la Serna se vio acosado por todos los flancos y debió rendirse el 10 de Julio de 1821, ese día entró victorioso el general San Martín a la capital virreinal.

25 ) ¿Cómo fue la relación entre San Martín y Cochrane?

La enemistad entre el marino escocés Thomas Cochrane y San Martín comenzó a gestarse apenas zarparon de Valparaíso rumbo a Lima. Cochrane estaba molesto por tener que obedecer las órdenes de San Martín y generó numerosas situaciones conflictivas durante el viaje. Tras la toma de Lima, argumentando que se le adeudaban varios meses de sueldo, a fines de 1821 tomó varias embarcaciones de la flota y huyó hacia Chile, debilitando notablemente la defensa del puerto del Callao.

26 ) ¿Cómo fue la actuación de San Martín en el Perú?

El 28 de Julio de 1821 San Martín declaró la independencia del Perú y le fue otorgado el título de Protector del Perú, con plena autoridad civil y militar. San Martín abolió la esclavitud y los servicios personales (mita y yanaconazgo), garantizó la libertad de imprenta y de culto, creó escuelas y la biblioteca pública de Lima. Debió enfrentar graves dificultades financieras, lo que creó entre la población un creciente descontento. Pese a las dificultades San Martín pudo controlar la situación y lograr la rendición de los realistas del Sur y del Centro del Perú.

2 7) ¿Qué pasó en la entrevista de Guayaquil?

Mientras San Martín llevaba adelante su campaña desde el Sur el patriota venezolano Simón Bolívar, lo venía haciendo desde el Norte. Finalmente los dos libertadores deciden reunirse. La famosa entrevista de Guayaquil (Ecuador) se realizó entre los días 26 y 27 de Julio de 1822. Había entre ellos diferencias políticas y militares. Mientras San Martín era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bolívar estaba interesado en controlar personalmente la evolución políticas de las nuevas repúblicas. El otro tema polémico fue quien conduciría el nuevo ejército libertador que resultaría de la unión de las tropas comandadas por ambos. San Martín propuso que lo dirigiera Bolívar pero éste dijo que nunca podría tener a un general de la calidad y capacidad de San Martín como subordinado. El general argentino tomó entonces una drástica decisión: retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bolívar y regresar a su país.

28 ) ¿Qué hizo San Martín tras la entrevista?

Tras la entrevista de Guayaquil San Martín regresó a Lima y renunció a su cargo de Protector del Perú y partió rumbo a Chile donde permaneció hasta enero de 1823. Cruzó por última vez los Andes y estuvo unos días en Mendoza desde donde pidió autorización para entrar en Buenos Aires y poder ver a su esposa que estaba gravemente enferma. Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez le niega el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que San Martín entre a la ciudad. En realidad Rivadavia, que siempre le había negado cualquier tipo de ayuda a San Martín, temía que el general entrase en contacto con los federales del Litoral

29 ) ¿Por qué decide partir hacia Europa?

El gobernador de Santa Fe, Estanislao López le envía una carta advirtiéndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba la llegada del general para someterlo a un juicio por haber desobedecido las órdenes de reprimir a los federales. San Martín le agradece a López su advertencia pero le dice que no quiere más derramamiento de sangre. . Ante el agravamiento de la salud de Remedios, San Martín decidió viajar igual a Buenos Aires pero lamentablemente llegó tarde, su esposa ya había muerto sin que él pudiera compartir al menos sus últimos momentos. Difamado y amenazado por el gobierno unitario, San Martín decide abandonar el país en compañía de su pequeña hija Mercedes rumbo a Europa. Tras pasar brevemente por Londres, San Martín y su hijita se instalan en Bruselas. En 1824 pasan a París para que Mercedes complete sus estudios.

30 ) ¿Por qué no regresó más a su país?

San Martín seguía interesado e inquieto por la situación de su país. En febrero de 1829, decide regresar al país frente a la guerra con Brasil. Pero cuando llega al puerto de Buenos Aires. Se entera del derrocamiento del gobernador Dorrego y de su trágico fusilamiento a manos de los unitarios de Lavalle. Decide no desembarcar. Muchos oficiales, tanto unitarios como federales, le envían cartas a su barco y lo van a visitar con la intención de que se haga cargo del poder. San Martín se niega porque piensa que tome el partido que tome tendrá que derramar sangre argentina y no está dispuesto a esto. Triste y decepcionado decide regresar a Europa.

31 ) ¿Cómo fue su relación con Rosas?

En 1838, durante el gobierno de Rosas, los franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires. Inmediatamente José de San Martín le escribió a Don Juan Manuel ofreciéndole sus servicios militares. Rosas agradeció el gesto y le contestó que podían ser tan útiles como sus servicios militares las gestiones diplomáticas que pudiera realizar ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. Al enterarse del bravo combate de la vuelta de Obligado, el 20 de Noviembre de 1845, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa, San Martín volvió a escribir a Rosas y a expresarle sus respetos y felicitaciones. Quizás por este hecho el general dispuso en su testamento que el sable que lo acompaño en todas sus campañas sea entregado a Don Juan Manuel de Rosas, por la satisfacción que tuvo “como argentino, por la firmeza con que aquel general sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla.”

32 ) ¿Cómo fueron sus últimos años?

San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni el Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado. Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado que lo ayudó para poder comprar su casa de Grand Bourg. San Martín para ese entonces estaba muy enfermo. Sufría asma, reuma y úlceras y estaba casi ciego. Su estado de salud se fue agravando hasta que falleció el 17 de agosto de 1850.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

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La Cápsula de Tiempo (Bicentenario 2010 – 2210)

La Cápsula de Tiempo (Bicentenario 2010 – 2210)

La Cápsula de Tiempo del Bicentenario es un espacio que conservará por dos siglos todo el material que los usuarios suban a los sitios http://www.capsula2210.com/ y http://www.taringa.net/capsula. Los archivos serán guardados en 500 discos blue-ray que se almacenarán en un cilindro hermético de titanio, como legado para futuras generaciones.


¿Qué es una cápsula de tiempo?

La cápsula de tiempo es el medio para que todos los usuarios que lo deseen puedan guardar sus fotos, videos, textos y audios, por 200 años.
Todo lo que subas acá será considerado como un tesoro para el futuro y así será tratado, mantenido y guardado.

¿Cual es el objetivo?

Guardar objetos y documentos representativos de una época determinada como legado para las generaciones futuras, con el de objetivo compartir y dar a conocer nuestras historias, costumbres y recuerdos.

¿La cápsula existe realmente?

Si. La Cápsula de Tiempo 2210 es, concretamente, un cilindro de titanio de casi 3 metros de largo y 250 kilogramos de peso donde se almanarán 500 discos blue-ray de alta resistencia que contendrán todas las fotos y videos subidos aquí. Posteriormente, el cilindro de titanio se depositará en un lugar público de Buenos Aires, hasta su reapertura.

¿Qué guardo en mi cápsula?

Cada participante tiene completa libertad para elegir qué cosas guardar. Es el dueño de su contenido de la misma manera que lo es en Facebook o en un blog. De esa manera puede decidir guardar fotos familiares, fotos de objetos de su entorno, videos de la calle o lo que le interese. Esta es la parte divertida, nadie dice qué hay que guardar, qué será importante y qué no lo será.

¿Cuando se abre de nuevo?

Cada persona podrá enviar hasta el 8 de octubre de 2010 a través de los sitios http://www.capsula2210.com/ y de http://www.taringa.net/capsula sus mensajes (texto, fotos, videos) que partirán desde su computadora. Los contenidos serán vistos el 25 de mayo de 2210 al mediodia, cuando la cápsula sea reabierta.

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Fuente: Taringa.net

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Porque la revolución de mayo de 1810? video 20 min.

Porque la revolución de mayo de 1810? video 20 min.

Porque la Revolución de Mayo de 1810?

Sinopsis:

Todo lo que nos rodea -cosas, sitios, personas- tiene un pasado. Aprender a analizarlo, a comprenderlo e investigarlo nos permite afirmar nuestra identidad o sentir la necesidad de modificarla. Así, este capítulo propone revisitar el 25 de Mayo de 1810 recuperando viejas tradiciones para ponerlas bajo la lupa y mirarlas en detalle, para animar la polémica, para estimular el pensamiento crítico, para pensar que los héroes de bronce alguna vez fueron de carne y hueso. Imperdible..

Conducción: Gabriel Di Meglio

Temática: Historia

Duración: 26 min

Fuente: Canal Encuentro

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El origen del nombre de la Ciudad de Corrientes

El origen del nombre de la Ciudad de Corrientes

Por el historiador Gustavo Sorg

Como es de público conocimiento, el licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, adelantado y gobernador de las provincias del Río de la Plata, fundó la Ciudad de Vera en el paraje de las Siete Corrientes el domingo 3 de abril de 1588, como consta de su acta de fundación, donde en parte de ella se expresa: “…fundo y asiento y pueblo la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes provincia del Paraná y el Tape…

Sobre el origen del nombre, ya no quedan dudas, el adelantado quiso perpetuar el apellido de su linaje en la ciudad que personalmente fundaba, por ello, deben quedar en el olvido todas aquellas insólitas hipótesis que pretendían atribuirle otros orígenes a su nombre, pues el razonamiento, antes que complejo debe ser simple. De igual manera, quiso el adelantado perpetuar el nombre de su terruño natal intitulando Nueva Estepa a una ciudad que debía fundarse en la boca del río Bermejo, para lo cual expidió el 4 de mayo de 1588 desde Santa Fe una Provisión a los capitanes Sebastian de León y Diego de Olavarri con el fin de que llevaran adelante esta fundación y que por la incapacidad y desinterés de los comisionados al efecto nunca se realizó. La Provisión en parte de su texto expresaba lo siguiente:

…dentro de tres años poblareis y fundareis, en nombre de su Majestad e mía, en su real nombre en el río Bermejo… podáis ir a la boca del dicho río Bermejo, y en la boca de él, o en la parte que os pareciere más cómoda, fundareis y poblareis una villa, la cual se intitule y llame la villa de la Nueva Estepa

Como era costumbre en esos tiempos, cuando el fundador intitulaba la ciudad que fundaba, al nombre propio le precedía o seguía el nombre de una virgen, santo o dogma de la iglesia católica, pero en el caso de la ciudad de Vera no se consignó tal peculiaridad en su acta de fundación, situación ésta que fue rápidamente enmendada por su fundador agregándole al poco tiempo el santo de su nombre, por lo cual la ciudad quedó intitulada San Juan de Vera, al menos así lo consignó el adelantado cuando hizo referencia a ella en un documento expedido en la ciudad de Santa Fe a 4 de mayo, a tan solo un mes de fundada la ciudad de Vera, en parte del cual expresaba: “…e cuatro leguas hacia la ciudad de San Juan de Vera río en medio”.

Esta nueva denominación dada por el adelantado no fue aislada ni ocasional, la vuelve a reiterar en el año 1594 en otro documento que redacta cuando ya se encontraba en España, en él, certificaba los servicios de don Francisco de Irarrázaval y Andía que fue su compañero en la fundación de la ciudad de Vera, documento en el cual también la denomina “ciudad de San Juan de Vera” y más tarde hace lo mismo en un poder que otorga en el año 1604 a Juan de Guerra para que en su nombre solicite al Cabildo de la ciudad de Vera los testimonios de la fundación de “la ciudad de Sant Joan de Vera en las Siete Corrientes”.

Un documento muy peculiar emanado del teniente de gobernador Alonso de Vera y Aragón nos da con más lujos de detalles el nombre de la ciudad, de la provincia donde se hallaba emplazada y los límites que ésta tenía. El documento fue expedido en el año 1591 cuando se realizó el primer reparto de tierras para labranza a los pobladores de la Ciudad de Vera, porque fue a partir de este año que los pobladores comenzar a cultivar las tierras colindantes a la traza urbana de la ciudad, gracias al castigo ejemplar que se hizo de los indios que cercaron el fuerte de la ciudad con el propósito de destruirla. En el encabezamiento del citado documento se expresaba lo siguiente:

En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios verdadero, y de la gloriosa Virgen Santa Maria Señora Nuestra, y del Rey Don Felipe nuestro señor, yo Alonso de Vera y Aragón, capitán general, justicia mayor de esta ciudad de Vera, provincias de las Siete Corrientes, Paraná, Uruguahi, Tape hasta la mar del Norte, San Francisco y Viaza y Guairá por el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón, gobernador capitán general y justicia mayor de todas estas provincias del Río de la Plata…

Muy a pesar del nombre oficial que tuvo la Ciudad de Corrientes en su fundación, éste se fue transformando con el devenir de los años por el capricho de los hombres que lo fueron transformando a su gusto y a lo que les resultaba más práctico y representativo. Tuvo una incidencia notable en ello la característica particular del paraje donde estaba emplazada la ciudad, comúnmente conocido por todos como el paraje de las Siete Corrientes, por las corrientes que se formaban en el río al pasar las aguas por las siete puntas naturales que sobresalían de su costa.

Esta particularidad del paraje queda corroborada por varios documentos, entre los cuales podemos citar a la relación que el franciscano fray Juan de Rivadeneira entrega al Consejo de Indias en el año 1581, donde se expresa: “hasta las 7 corrientes”; o la carta del capitán Alonso de Vera y Aragón dirigida al rey de España, fechada en Santa Fe a 15 de junio de 1587, donde se expresa: “Juan de torres Navarrete teniente general de estas provincias en nombre de Vuestra Alteza me mando haga una población en nombre de Vuestra Alteza en las Siete Corrientes”; o en la comisión expedida por el adelantado a Hernandarias de Saavedra el 25 de enero de 1588, donde se expresa: “provincia de las Siete Corrientes”, o en el acta de fundación, donde se expresa: “en el sitio que llaman de las Siete Corrientes”.

Gracias al minucioso estudio de la documentación existente, he logrado determinar que la costumbre de añadir el nombre del paraje a continuación del nombre propio de la ciudad comenzó a utilizarse en documentos expedidos fuera de la ciudad de Vera. De las pesquisas realizadas, he logrado hallar los siguientes testimonios:

1) Un poder expedido el 7 de marzo de 1591 en la ciudad de Santa Fe a Manuel de Frías, otorgado por don Gonzalo Gutiérrez de Figueroa, juez pesquisidor de la Real Audiencia de la Plata contra los culpables de la muerte de don Gonzalo Martel de Guzmán en la ciudad de Santa Fe, donde se la denomina simplemente Siete Corrientes.

2) Un testamento otorgado el 27 de septiembre de 1595 en la ciudad de la Asunción por Catalina Gómez, donde se la denomina ciudad de Vera en las Corrientes.
3) Un mandamiento expedido por el capitán Diego Núñez de Prado, alcalde ordinario de la ciudad de la Asunción, el 27 de noviembre de 1596 en la ciudad de la Asunción, contra Francisco Ortiz de Leguizamo, vecino de la ciudad de San Juan de Vera en las Corrientes.
4) Un titulo de teniente de gobernador de la ciudad de Vera de Jácome Antonio, expedido el 20 de septiembre de 1598 en la ciudad de la Asunción por el gobernador Hernandarias de Saavedra, que se encuentra incorporado en las Actas del Cabildo de la ciudad de Vera, donde se la denomina ciudad de San Juan de Vera en las Corrientes y ciudad de Vera.
Amén del nombre oficial que le fue dado por su fundador a la ciudad y del paraje en el que estaba asentada, tuvo además la Ciudad de Corrientes un nombre guaraní del cual son escasos los testimonio que podemos hallar en documentos oficiales, nombre que fue conservado por sus habitantes desde los tiempos más remotos y que en la actualidad se utiliza como apelativo y representativo de toda la provincia de Corrientes. Taragui es el nombre guaraní de la Ciudad de Corrientes, que tiene su origen en las características lagartijas que en abundancia poblaban y pueblan los peñascos y riberas del paraje de las Siete Corrientes. Para corroborarlo, he logrado hallar tres valiosos testimonios inéditos que sustentan mis afirmaciones. El primer testimonio data del año 1597, cuando el gobernador Juan Ramírez de Velasco expide al capitán don Antonio de Añasco su nombramiento de teniente general de la gobernación del Río de la Plata, para que desempeñe su cargo y oficio en las cinco ciudades de su gobernación, ciudades a las cuales denomina de la siguiente manera en el documento: “Asunción y Concepción y Taraguiron, Ciudad Real y Xerez y la Villa Rica del Espíritu Santo”. El segundo testimonio data del año 1602, ocasión en que el carpintero Francisco López Ortiz, vecino de la Ciudad de Vera, otorga su testamento en la ciudad de la Asunción donde ocasionalmente se encontraba trabajando en la fabrica de la Iglesia Mayor de esa ciudad, documento en el cual, al referirse a su hija expresa lo siguiente: “Beatriz Ortiz, la cual está casada con Jerónimo de Ibarra vecino de la ciudad de Taraguyro de esta gobernación”. El último testimonio que he hallado, proviene del licenciado don Francisco de Alfaro, un funcionario real que fue comisionado por la Real Audiencia de la ciudad de la Plata para recorrer la gobernación y observar el trato que se le daba a los indios encomendados a los españoles, en su informe sugirió la división de la gobernación del Río de la Plata en dos gobernaciones independientes, expresándose al respecto en estos términos: “el otro gobierno del Paraguay podría comenzar desde la ciudad de Vera que por otro nombre llaman Corrientes y por el de los indios Taragui, este gobierno tendría esta ciudad y la del Paraguay, que es la Asunción, y las del Guairá, la villa de Jerez y no había poco si las visitara cada dos años”.

Ahora bien, ¿que significa Taragui y por qué se utilizaba este vocablo guaraní para denominar al paraje donde estaba asentada la ciudad de Vera? En los años 1639 y 1640 el jesuita Antonio Ruiz de Montoya publica en Madrid el Tesoro de la Lengua Guaraní y el Arte y Vocabulario de la Lengua Guaraní, obras en las que el autor logró por primera vez contextualizar social y culturalmente las palabras del idioma guaraní, reflejando la cosmovisión de los que la hablaban y se comunicaban en esta lengua. En la primera de ellas, refiere en la página 356 que Taragui significa lagartija, definición ésta que me fuera ratificada luego por el padre jesuita Bartomeu Melià, especialista en estudios etnohistóricos y la mayor autoridad de la lengua guaraní en la actualidad, quien me manifestó que: “Taragui ha sido siempre lagartija y creo que en Corrientes no han de faltar”.

Me llama poderosamente la atención la indiferencia y desconocimiento que se tiene en nuestra provincia del origen y verdadero significado del vocablo Taragui, pues además de pretender desvirtuar su significado, atribuyéndole rebuscadas interpretaciones, nunca se lo reconoció como el nombre guaraní de la Ciudad de Corrientes, lo que motivó además una apatía generalizada de nuestras tímidas y escurridizas lagartijas, excluyéndolas de cualquier representación iconográfica de nuestra cultura, siendo que ellas fueron las que dieron el nombre guaraní a nuestra primitiva ciudad. Esta apatía y desconocimiento de su origen y significado ha llevado a que erróneamente hoy día el vocablo Taragui sea representativo de toda nuestra provincia y que se hayan emplazado monumentos que nada tiene que ver con el significado de la expresión.

Nuestro querido historiador Manuel Florencio Mantilla realizó una sorprendente autointerpretación del vocablo guaraní Taragui, que luego fue imitada y seguida por no pocos escritores e historiadores. Mantilla sostiene que “Los aborígenes de las cercanías denominaban la ciudad Taraguî, que significa pueblo cercano. La palabra se compone: de taba, pueblo, y de aguî, cerca, próximo. La b de taba se muda en r por singularidad de la lengua guaraní, y por la misma causa desaparece una a”. Me resulta extraño que Mantilla haya llegado a estas rebuscadas conclusiones, siendo que en su Crónica Histórica menciona que ha leído el Tesoro de la Lengua Guaraní del padre Ruiz de Montoya, donde ya manifesté que claramente se expresa que Taragui significa lagartija.

Dejando de lado los testimonios documentales, voy a repasar ahora los testimonios publicados por antiguos cronistas que se ocuparon de este asunto. Existe un testimonio muy antiguo que ha pasado inadvertido a los historiadores de estas latitudes, una obra manuscrita titula Compendio y descripción de las Indias Occidentales, cuyo autor fue un religioso español de la orden de los Carmelitas Descalzos llamado fray Antonio Vázquez de Espinosa, que recorrió América entre los años 1608-1622. El manuscrito de esta obra, que su hallazgo fue considerado el más grande acontecimiento bibliográfico de carácter histórico del siglo veinte, permaneció archivado en la Colección Barberiniana de la Biblioteca Vaticana hasta que el notable latinista norteamericano Charles Upson Clark de la Smithsonian Institution lo descubrió por el año de 1918 y lo publicó completo por primera vez en el año 1948. Es por ello que no estuvo antes al alcance de los historiadores de nuestro país, e incluso hoy día pocos la conocen. En ella se encuentra una rica descripción de las ciudades del Río de la Plata realizadas por un testigo ocular de sobrada capacidad, que en parte de su obra describe lo que vio e indagó sobre la Ciudad de Corrientes y en parte de su manuscrito nos dice:

De la ciudad de ciudad de la asumpcion, para ir al distruito de buenos ayres se buelve a vaxar el Rio auaxo de las Siete Corrientes, donde esta fundada la ciudad de San Joan de vera de hasta 40 vezinos Españoles, en vnas varrancas sobre el Rio de la plata, llamese esta ciudad en lengua de indio Taraguirô, que quiere decir lagartija, tambien le llaman de ordinario de las Siete Corrientes, por estar fundada la ciudad sobre vna alta varranca, que tiene siete puntas, que por ellas, y las juntas de los Rios se hazen siete remolinos, por cuia causa le dan este nombre.

Este corto y preciso discurso de fray Antonio Vázquez de Espinosa, nos aclara con simpleza las denominaciones de la Ciudad de Corrientes en esos tiempos, dilucidando el significado de su nombre Guaraní y el porqué de las Siete Corrientes. Detalla además donde estaba asentada la ciudad y nos dice el numero de vecinos que en ese tiempo habitaban la ciudad de Vera. Aunque en el manuscrito no se especifica la fecha de su visita a la ciudad de San Juan de Vera, puedo estimar que la debió realizar en el año 1618, pues se sabe que en ese año estuvo también en las ciudades de Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja, en el año 1619 ya se encontraba en Lima (Perú) y en el año 1622 emprendió su regreso a España. Fue muy grato para mí conocer el contenido de este manuscrito, pues por él se ven respaldadas todas las afirmaciones que he venido manteniendo durante mucho tiempo y que las he reflejado en publicaciones anteriores a ésta.

Existen otros testimonios más modernos que se ocupan de explicarnos el porque del nombre de nuestra ciudad y del paraje donde estaba emplazada. El primero de ellos corresponde al maestre de campo don Bernardino López Luján, lugarteniente de gobernador de la ciudad de las Corrientes, que en su informe remitido el 12 de febrero de 1760 al gobernador don Pedro de Zeballos expresaba lo siguiente:

Fundó la sobredicha cuidad el adelantado licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, gobernador y capitán general de las provincias del Río de la Plata, y con el titulo y nombre de ciudad el año del Señor de 1588 día 3 de Abril domingo de la Resurrección de Lázaro, dando principio á la fundación por un fuerte que fabricaron así para la defensa de los mismos pobladores como para el resguardo y refresco de las embarcaciones que navegan los dos dilatados ríos Paraguay y Paraná desde el puerto de Buenos Aires al de la Asunción. Del mismo adelantado Juan de Torres de Vera tomó la ciudad el nombre y el apellido, llamándose desde entonces la ciudad de San Juan de Vera, y se añadió el segundo de las Siete Corrientes por las que forman el río Paraná estrellando sus aguas en los siete puntos que le entran de tierra. Su primer teniente capitán general y Justicia Mayor fue Don Alonso de Vera y Aragón, nombrado por el mismo adelantado.

Por su parte el jesuita José Quiroga, que en el año 1752 hizo un reconocimiento del río Paraguay desde la boca del Xauru hasta su confluencia con el Paraná, también aporta lo suyo. Este documento fue publicado por el padre Domingo Muriel en el apéndice de su versión latina de la Historia del Paraguay del padre Charlevoix. Refiriéndose a la ciudad de Corrientes decía lo siguiente:

Llámase ciudad de las Siete Corrientes, porque el terreno en donde está la ciudad, hace siete puntas de piedra, que salen al río, en las cuales la corriente del Paraná es más fuerte.

Y unos años más tarde el jesuita José Guevara también se refiere al origen del nombre del paraje de las Siete Corrientes, tomando como base los dichos del padre Quiroga y rectificando a los que en ese tiempo tenían una opinión equivocada:

El padre Quiroga hablando del origen del nombre de Siete Corrientes dice: La ciudad de las Siete Corrientes tiene este nombre, no como creyeron algunos por juntarse allí en corta distancia muchos ríos, sino por estar fundada en un plano alto que hace siete puntas que entran con sus ángulos de piedra en el río Paraná, en las cuales puntas hay una corriente muy fuerte que imposibilita la subida a los barcos, que se acercan a ellas, y así para subirlas es necesario tomar el rumbo por medio de ellas.

Mudando el siglo, estas particularidades fueron advertidas y transmitidas con el correr de los tiempos por ocasionales viajeros e historiadores que nos visitaron, como es el caso del naturalista francés Alcides Dessalines d’Orbigny, que visitó la Ciudad de Corrientes en el año 1827 y dejó expresado en su obra Viajes a la América Meridional que “el gran número de lagartos que cubrían los peñascos ribereños, ha dado a ese lugar el nombre de Taragui por los indios, nombre que emplean aún hoy”. Y ya en el siglo XX, el historiador Vicente Quesada nos decía en su obra La Provincia de Corrientes, que “la ciudad de Corrientes era conocida por los guaraníes con el nombre de Taragui, por las muchísimas lagartijas que se abrigan en las hendiduras de las paredes, los tejados y los patios, la abundancia de este reptil llamado en guaraní taragui, fue el origen de esta denominación”, opinión que vuelve a confirmar Francisco Latzina en su Geografía de la República Argentina, donde expresa que “los guaraníes que esta provincia en los tiempos de la conquista, llamaban a la ciudad de Corrientes, Taragüy, a causa de los numerosos lagartos que solían abrigarse en las rendijas de las murallas”.

Como queda demostrado, por todos los antecedentes que aquí presento, con el tiempo fue prevaleciendo el nombre del paraje en el cual estaba asentada la ciudad por sobre el nombre propio que le fuera dado a la ciudad en la fundación, y fue así que la ciudad que se fundó con el nombre de Ciudad de Vera, pasó a llamarse con el tiempo San Juan de Vera; San Juan de Vera en las Corrientes; o San Juan de Vera de las Corrientes; o San Juan de Vera de las Siete Corrientes, o las Corrientes y finalmente quedó solamente Corrientes.

Del análisis de las Actas Capitulares del Cabildo de la ciudad, se puede advertir que hasta el 30 de octubre de 1598 se respetó sin excepciones la denominación de ciudad de Vera, costumbre que perduró con algunas excepciones a partir de esa fecha y hasta el año de 1609 aproximadamente. A partir del año 1610 se la comienza a denominar a la ciudad San Juan de Vera, con algunas excepciones, y desde 1682 ya se la denomina San Juan de Vera de las Siete Corrientes. El nombre de ciudad de las Corrientes o Corrientes comenzaría a tomar fuerzas a partir del año 1764 aproximadamente.

Fuente: www.gustavosorg.blogspot.com

Imagenes: www.tedigoalgo.blogspot.com

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2010 Año del Bicentenario Argentino

2010 Año del Bicentenario Argentino

Comienza el Año del Bicentenario

El 25 de Mayo de 2010 Argentina celebrará los 200 años de la revolución que inauguró el camino hacia la Independencia. Durante todo el año habrá actividades para festejar la gran fiesta patria.

Video promocional de los festejos por los 200 años de la Revolución de Mayo.

Los 200 años de la Revolución que abrió el paso para la independencia argentina serán festejados a lo largo de todo el año, a través de distintas actividades e inauguraciones que prepararán el terreno para la gran fiesta que tendrá al 25 de Mayo de 2010 como acto central, pero que se extenderán a lo largo de todo el año y por todo el país.

Ya pasaron las fiestas y festivales de Cosquín, el Chamamé, el Sol y la Vendimia y Bicentenario junto al mar. Pero el calendario de actividades todavía promete mucho más: la Feria del Libro, el Festival de Ushuaia, Argentina en Frankfurt 2010 y en la Feria de Shangai, foros temáticos en todo el país, por nombrar sólo algunos. En la agenda de la web oficial del Bicentenario, www.bicentenario.ar, se encuentra el detalle de todas las actividades programadas. Y también hay noticias, una cronología histórica y comunidades en Youtube, Facebook y Flickr para compartir información y opiniones sobre los 200 años de la Patria.

Para quienes busquen más información y material sobre el Bicentenario Argentino, la web Mural Bicentenario del Canal Encuentro y Educ.ar ofrece recursos didácticos para alumnos y docentes, videos y una línea histórica interactiva diseñada por el dibujante Miguel Rep.

Síntesis sobre la Revolución de Mayo
La llamada Revolución de Mayo fue un proceso histórico que resultó en la ruptura de los lazos coloniales con España en 1810 y habilitó el camino hacia la independencia del país, el 9 de julio de 1816. Los hechos de Mayo no hicieron más que cristalizar un movimiento liberador que venía buscando, desde 1806, mayor participación política y económica de los criollos. Así, el 22 de mayo de 1810, luego de que llegara la noticia de la caída de la corona española en manos de franceses, los criollos convocaron a un Cabildo Abierto que tuvo que ser aceptado por el Virrey Cisneros, representante de España en el país. Luego de 4 días de debates y revueltas, se tomó la decisión de conformar una Junta criolla que asumiera el Gobierno de la Nación hasta tanto la Corona Española fuese liberada de la dominación francesa. Así, el gobierno popular quedó formado por intelectuales y militares criollos que venían desde hacía años luchando por la revolución independentista: Cornelio Saavedra, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, Juan José Paso y Mariano Moreno. A partir de este hecho, la lucha por la independencia fue un camino inevitable que desembocó en el Congreso de Tucumán del 9 de julio de 1816.

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La fundación de la Ciudad de Corrientes

La fundación de la Ciudad de Corrientes

Por el Historiador GUSTAVO SORG

Cuadro que simboliza la Fundación de la Ciudad de Vera

El día 3 de abril se recuerda en la Ciudad de Corrientes al día de su fundación. Paradójicamente este día no es festivo y la rutina de la ciudad transcurre con total normalidad hasta el 3 de mayo, en que se lo conmemora conjuntamente con la Cruz del Milagro. Para entender el porqué de este asunto, se debe recurrir a los antecedentes que así lo dispusieron. En el acta capitular del 1° de abril de 1773, las autoridades del Cabildo, anticipándose al día de la conmemoración de la fundación expresaban lo siguiente:

…el tres del corriente [abril] es el que celebra la festividad de la Santa Cruz de los Milagros, función establecida desde la fundación de esta ciudad, en conmemoración de haber sido dicho día el en que se enarboló el Real Estandarte y tomaron posesión las armas españolas de estas tierras y de los notorios milagros con que ha manifestado dicha Santa Cruz su protección…

El documento expresa claramente que en el día 3 de abril se celebraban ambos acontecimientos, la fundación de la ciudad y el Milagro de la Cruz, así se hizo desde los tiempos más remotos, como lo acreditan otros documentos. La primera modificación de la fecha de esta festividad tendría lugar en el año 1805 cuando el obispo de Buenos Aires Lué y Riega visitó nuestra ciudad y no quedó conforme del modo en que se desarrollaban las festividades, pues se mezclaba en ella lo espiritual con otras actividades de esparcimiento y júbilo por la fundación y el triunfo sobre los naturales que consideraba incompatible con el sentido espiritual de la iglesia. Como consecuencia de ello dictó un decreto con fecha 23 de julio de 1805 en el que disponía que la conmemoración de la Cruz del Milagro se trasladase perpetuamente al 3 de mayo, para así apartarlo de la conmemoración de la fundación, fecha en que la Iglesia Católica celebra la Invención de la Cruz en que Jesucristo nos redimiera. Este decreto fue presentado al Cabildo de la ciudad el 10 de febrero de 1806 y desde ese momento se conmemoro el Milagro de la Cruz el 3 de mayo, hasta que en el año 1815, el gobernador José de Silva decretó que la conmemoración de la Cruz del Milagro fuese vuelta a su fecha original “en memoria y reverencia del milagro que obró aquel día, el año de la población de la ciudad”. La fecha fue nuevamente modificada durante la gestión del gobernador Pedro Ferré que la vuelve al 3 de mayo conforme al decreto del obispo Lué y Riega. Esta fecha quedará ratificada luego en el año 1849 por un concordato celebrado entre fray Bernardo Diez, delegado eclesiástico de la provincia de Corrientes, y el gobernador Benjamín Virasoro, en el que se establecen los días festivos religiosos para nuestra provincia y se fija el 3 de mayo para la celebración del día de la Cruz del Milagro. Como vemos, la polémica siempre giró en torno a la fecha de la celebración de la Cruz del Milagro.

Corrientes es una de las ciudades más antiguas de la República Argentina que tiene el privilegio de conocer con detalles el día de su nacimiento, pues posee un certificado que lo acredita, su Acta de su Fundación rubricada por las autoridades de su primer Cabildo. En ella, consta que fue fundada el domingo 3 de abril de 1588 por el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón en nombre de su Majestad el rey de España, es por ello que resulta absurdo que no se declare festiva esta fecha y se postergue su conmemoración hasta el día 3 de mayo en que se conmemora a la Cruz del Milagro.

Grabado de Ricardo G. Schroeder del Altar de la Cruz

Esta costumbre de vincular estrechamente el día de la fundación de la ciudad con la celebración de la Cruz del Milagro esta muy arraigada en la comunidad, sin embargo, no debe confundirse una cosa con la otra, pues se refieren a dos cosas totalmente diferentes, la primera, el 3 de abril, a la conmemoración de un acto solemne de carácter administrativo por el cual se dio origen y se constituyó legalmente nuestra ciudad, y la segunda, el 3 de mayo, a la celebración de una festividad de carácter religioso que tiene sus orígenes en la celebración religiosa de La Invención de la Santa Cruz, fecha a la que se recurre por ser incierto el día en que ocurrió el Milagro de la Cruz. Resulta entonces necesario que algún día las autoridades municipales reconozcan el valor simbólico que tiene el 3 de abril para nuestra ciudad y se la incorpore al cronograma de días festivos.

Hace casi 500 años, el territorio que abarca la actual provincia de Corrientes estaba comprendido dentro de los límites de la gobernación de las provincias del Río de la Plata, según quedó establecido en la Capitulación que el rey de España firmó en Toledo el 21 de mayo de 1534 con el adelantado don Pedro de Mendoza. En lo que respecta al territorio de la actual República Argentina y a la antigua gobernación del Río de la Plata, las primeras ciudades que se fundaron en él fueron: Santa Fe (1573), Buenos Aires (1580), Concepción del Bermejo (1585) y Corrientes (1588), todas ellas fueron pobladas por conquistadores españoles y mestizos que salieron de la ciudad de Asunción (Paraguay) que en ese entonces era la ciudad cabecera de la gobernación. Estas corrientes fundacionales comenzaron a gestarse durante la gobernación del adelantado Juan Ortiz de Zárate, pues estaba obligado a ello por las capitulaciones que había firmado con el rey. Sin embargo, Ortiz de Zarate no pudo cumplir con su compromiso, pues falleció al poco tiempo de llegar a su gobernación y solo llegó a fundar la ciudad de San Salvador que tuvo muy poca suerte y no prosperó.

Retomó este compromiso el adelantado sucesor, el licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, por su casamiento con doña Juana de Zarate, hija y universal heredera del adelantado Juan Ortiz de Zarate. Su gobierno estuvo marcado por los contratiempos que le ocasionó su casamiento con la rica heredera, pues eran varios los que aspiraban a la gobernación y sus bienes, entre ellos, sobresalió el virrey don Francisco de Toledo que se encargó de hacerle la vida imposible al nuevo adelantado, privándolo por mucho tiempo de pasar al territorio de su gobernación. Por este motivo, el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón debió delegar el mando en sus tenientes, para que ellos en su nombre ejercieran el gobierno. Es así que por sus instrucciones y en su nombre el general Juan de Garay funda en el año 1580 la ciudad de la Trinidad y puerto de Buenos Aires y en el año 1585 el capitán Alonso de Vera y Aragón funda la ciudad de la Concepción del Río Bermejo (hoy desaparecida).

Si bien la persecución política a que estaba sometido el adelantado comenzó a cesar con el alejamiento del cargo del virrey Toledo, su situación no mejoraría de inmediato, pues recaían sobre él engorrosos pleitos y demandas pergeñadas por sus émulos. En el año 1587 su situación procesal mejoró y se le permite visitar las ciudades de su gobernación, inmediatamente se dirige desde la ciudad de la Plata (hoy Sucre) en donde estaba retenido con destino a la ciudad de la Concepción del Río Bermejo, donde es recibido por su sobrino el capitán Alonso de Vera y Aragón, apodado el cara de perro, que posteriormente lo escolta hasta la ciudad de la Asunción. En esta ciudad se dedicó a tomar cuenta de la administración de los oficiales reales, a pacificar los límites de la ciudad que de continuo eran acosados por los indios guaicurúes y a los preparativos para la fundación de una ciudad en el paraje de las Siete Corrientes, empresa en la cual ya se encontraba trabajando su otro sobrino el capitán Alonso de Vera y Aragón, apodado el Tupí.

En este punto debo hacer unas aclaraciones sobre el clima reinante en la gobernación. A la muerte del general Juan de Garay, teniente general de la gobernación, lo sucedió en el cargo el general Juan de Torres Navarrete, primo hermano del adelantado, que era fielmente asistido por tres sobrinos del adelantado, los tres llamados Alonso de Vera y Aragón. Esta situación generó cierto malestar entre algunos conquistadores que veían con malos ojos que todo el poder esté concentrado en familiares del adelantado, pero en realidad lo que más les molestaba era la pujanza que tenían para llevar adelante las empresas y hacer cumplir sin discusión las instrucciones del adelantado. El conquistador Juan Caballero de Bazán, un prófugo de la armada de Sotomayor que iba con destino a Chile, fue el que encabezó la conspiración para alejar del mando a los parientes del adelantado, para ello recurrió a la Real Audiencia de la ciudad de la Plata y obtuvo ciertas resoluciones a su favor que posteriormente tendrían un efecto diferente en las ciudades de la gobernación, pues solo prosperó su intención tiempo mas tarde en la ciudad de Asunción.

Por el mes de enero de 1588, el adelantado despachó por vía terrestre al capitán Hernandarias de Saavedra con el ganado vacuno que serviría de sustento a la nueva población, empresa muy difícil de concretar y que sólo podía ser coronada por éxito por Hernandarias, quien además era ya un caudillo entre los conquistadores y mancebos de Asunción. Fue precisamente por su calidad de caudillo que el adelantado debió requerir su intervención para reclutar pobladores para la nueva ciudad. Paralelamente ya se encontraba trabajando desde por lo menos el mes junio de 1587 en el paraje de las Siete Corrientes el capitán Alonso de Vera y Aragón, el Tupí, con un grupo de aproximadamente 28 soldados.

El capitán Alonso de Vera y Aragón fue el verdadero precursor de esta población, las instrucciones para realizarla las había recibido del general Juan de Torres Navarrete que entonces se desempeñaba de teniente general de gobernación del adelantado. Las primeras cosas necesarias para la población las trajo de la costa del Brasil en un navío de su propiedad, así lo comunicaba al rey en su carta del 15 de junio de 1587. Luego se encargó de explorar el lugar y hacer contacto con las tribus comarcanas que lo habitaban, con las cuales hizo las paces. Se encargó de preparar el terreno y elegir el sitio adecuado para la traza de la ciudad, donde seguramente realizaron algún trabajo de desmonte, pues a la llegada del adelantado todo el sitio ya estaba delineado. Esta avanzada de conquistadores tenía su base de operaciones en una empalizada que habían construido en las inmediaciones de la playa Arazaty, al que denominaban Pucará, expresión de la lengua quechua que significa fortaleza, nombre que seguramente fue puesto por el Tupí, pues el había nacido en el Cuzco y su madre era una indígena de nación Inca.

A fines del mes de marzo el adelantado y su comitiva partieron de Asunción a bordo de una carabela, en otras embarcaciones iban los demás pobladores con sus familias y sus pertenencias. El día 28 de marzo fueron alcanzados por el escribano Juan Canteros que portaba una provisión de la Real Audiencia por la cual se determinaba que cesasen en el mando los parientes del adelantado, el adelantado con buen tino las recibió pero se escuso de obedecerlas por el momento, porque consideraba injusto que se separase de los cargos a las personas que tanto habían trabajado en las poblaciones que se hicieron y la que se estaba llevando adelante. Prosiguió su viaje y debió llegar al paraje de las siete Corrientes algunos días previos a la fundación.

Finalizados los preparativos, se dio inicio a la solemne ceremonia en la madrugada del domingo 3 de abril de 1588, el adelantado, siguiendo el procedimiento que marcaba la ley, procedió con las formalidades de rigor y declaró fundada la Ciudad de Vera en nombre del rey de España, seguidamente eligió las autoridades de su primer Cabildo y señaló la traza de la ciudad, el sitio para la plaza y para la iglesia. Luego se procedió al reparto de solares a los pobladores que quedó asentado en un padrón de repartos de solares, documento que hoy se encuentra perdido.

Firma del adelantado Torres de Vera y Aragón

Firma del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón

El día 4 de abril se realizó la primera reunión del Cabildo con la asistencia del adelantado que dejó estampada su firma en un acta que se resguarda en el Archivo Histórico de la ciudad. En esta reunión se determinaron cuales eran las cosas más necesarias para la ciudad y se nombró un procurador para que vaya a la ciudad de Asunción en procura de ellas, entre las cuales se solicitaba un religioso que atienda las necesidades espirituales de los pobladores. El adelantado permaneció en la ciudad hasta la mañana del 7 de abril, oportunidad en que se embarcó con destino a la ciudad de Santa Fe. Dejó por su teniente de gobernador a su sobrino al capitán Alonso de Vera y Aragón, el Tupí, quien luego de retirado el adelantado se presentó al Cabildo con su nombramiento para asumir el gobierno de la ciudad, cargó que desempeñó hasta el año 1596.

La provisión de la Real Audiencia que pretendía impedir que los parientes del adelantado desempeñaran cargos no tuvo efecto en la Ciudad de Vera, pues los propios pobladores se encargaron de requerir por medio de un procurador que se mantenga en el cargo al Tupí, pues era un buen gobernante y ejercía su cargo con total aprobación de todos los pobladores. Reproduzco a continuación un segmento de la carta del Cabildo de la Ciudad de Vera a la Real Audiencia en la que solicitan se mantenga en su cargo al capitán Alonso de Vera y Aragón en donde se hace una breve y bella relación de lo acontecido hasta ese momento y se insinúa el suceso del milagro de la Cruz:

…El licenciado Juan de Torres de Vera y Aragón, vuestro gobernador de estas provincias, fundó esta Ciudad de Vera en nombre vuestra Majestad, y en ella nos dejó, cuando se fue a los reinos de España a dar aviso a vuestra Majestad del estado de estas provincias, a Alonso de Vera y Aragón, su sobrino, por capitán general y justicia mayor de esta ciudad y Provincias del Paraná y Uruguay y el Tape, por haberse asentado con él los soldados pobladores y conquistadores que vinieron a esta población y conquista cuando se pregonó en la ciudad de la Asunción esta población en vuestro Real nombre, y después acá siempre ha administrado justicia y ha traído nueve naciones de indios, al servicio de Dios Nuestro Señor y de vuestra Majestad, por su buena maña e industria, poniéndolos en policía del conocimiento de Dios Nuestro Señor y obediencia y servidumbre de vuestra Majestad, y mediante los dichos indios esta dicha ciudad va en aumento, porque nos van sirviendo en la conquista y población de esta ciudad, y así fue Nuestro Señor servido para que se tuviese victoria con los indios guaraníes, que hacían muchos desastres por navegación y camino, en cierta batalla que se tuvo con ellos y conseguida la victoria, por ser indios tan belicosísimos, se ha asegurado este camino que desde antes se suele andar con copia de gente, se andan ahora los hombres solos. Esperase que sea una de las poblaciones mas fértil que ha habido en esta provincia y más necesaria por estar en medio de las ciudades de esta provincia, donde era la ladronera de los indios belicosos, y ampara la conservación de ella. Esta ciudad, vecinos y moradores de ella, suplica a vuestra Majestad sea servido mandar reformar la provisión que trajo Juan Caballero del capítulo de corregidores, porque el dicho Alonso de Vera nos gobierna en mucha uniformidad de todos los soldados y vecinos de ella, sin hacer agravio a nadie y mucho recogimiento, sin haber dado nota de su persona, porque así conviene al Real servicio de vuestra Majestad…

Carta del 20 de agosto de 1588 a la Real Audiencia
Los primeros años de la población fueron los más difíciles, pronto se comenzó a sentir la hostilidad de los indios guaranies del río Paraná arriba que eran llamados paranaes, indios muy belicosos e indómitos. Esto motivó que los pobladores por largo tiempo no pudieran establecerse en sus solares y vivieran recluidos en el fuerte de la playa Arazaty. La primera desgracia sobrevino a la población en un paraje del río Paraná arriba adonde había ido un destacamento en procura de alimentos, allí sucedió la llamada matanza de la mandioca en un mandiocal natural en donde fueron emboscados por los indios que protagonizaron una gran matanza. Esta victoria relativa envalentonó a los indios paranaes, que en acuerdo con otros caciques decidieron ir a destruir la ciudad y matar a todos sus pobladores. Sucedió entonces el cerco al fuerte donde los pobladores sufrieron durante varios días las necesidades provocadas por el aislamiento, la lucha fue dura y al final los indios se dieron por vencidos y se retiraron.

Croquis de la Matanza de la Mandioca

Croquis de la Matanza de la Mandioca
Desafortunadamente muchas vidas se perdieron y todo el ganado vacuno que se había traído a la población se escapó y se internó en el monte. Para subsanar las necesidades ocasionadas por el cerco, el Tupí se dirigió a Asunción en busca de ayuda y ganado vacuno que trajo a su costa. Gobernaba en ese entonces en Asunción otro sobrino del adelantado también llamado Alonso de Vera y Aragón, el cual encargó a Hernandarias que vaya con un grupo de soldados en defensa de la ciudad. Llegado el Tupí a la Ciudad de Vera, se determinó ir en castigo de los indios que habían cercado el fuerte, y como Hernandarias no llegaba con la ayuda se determinó salir de todas formas con los soldados que había, pues si se esperaba mas tiempo los indios agresores se internarían en los montes y sería muy difícil dar con ellos. Los documentos de la época nos cuentan que el castigo fue ejemplar y gracias a él la ciudad se pudo desarrollar y los pobladores pudieron ocupar sus tierras y construir en ellas sus viviendas.

Valga este humilde homenaje dedicado a todos aquellos valientes primeros pobladores que se aventuraron con sus familias en este inhóspito paraje para dar inicio a nuestra ciudad.

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Muestra 200 años de Historia Argentina en la Costanera

El domingo 6 de septiembre, se instaló en el Paseo Av. Costanera José de San Martín, de la ciudad de Corrientes, la exposición “200 años de historia argentina”, como parte de las actividades del programa multidisciplinario Argentina de Punta a Punta, de la Secretaría de Cultura de la Nación. La muestra quedará en nuestra Costanera, hasta el 17 de septiembre. Vale decir, si no la vieron aun, les quedan dos días!!

El lanzamiento formal del programa en Corrientes se realizó el lunes 7 de septiembre, con un acto del que participaron el coordinador de Argentina de Punta a Punta, Walter Peña; el presidente de la Fundación Camau, Carlos Espínola; y el senador nacional Fabián Ríos.

La muestra “200 años de historia argentina”, con curaduría y supervisión de Felipe Pigna, consta de más de 40 paneles gigantes, montados desde hace una semana en la Costanera. Documentos, cartas, planos, daguerrotipos, fotografías y también sonidos, extraídos del Archivo General de la Nación y de los museos nacionales, permiten a los visitantes recorrer la historia del país.

El país dividido, Buenos Aires y la Confederación 1852 - 1862

El país dividido, Buenos Aires y la Confederación 1852 - 1862

Otra de las propuestas del programa es la exposición de humor gráfico e historieta “Hacia el Bicentenario”, que puede verse en la Dirección Nacional de Puertos y Vías Navegables (Córdoba esquina Vera). La muestra reúne los trabajos ganadores del concurso nacional celebrado en 2007.

Desde 2005, Argentina de Punta a Punta lleva, por tierra y por mar, propuestas culturales a todo el país. Está producido por la Secretaría de Cultura de la Nación, en diálogo permanente con actores locales y provinciales. En esta edición, la actividad se organizó junto con la Fundación Camau.

En las ediciones anteriores, más de 1.000.000 personas disfrutaron de las 1300 acciones culturales de este programa, que ya recorrió 30.000 kilómetros y 4287 millas marítimas en 20 provincias.

Las actividades de Argentina de Punta a Punta son auspiciadas por la Fundación Andreani.

Incorrientes estuvo el domingo pasado en la Costa, para ver las fotos, click en el enlace GALERIA MUESTRA 200 AÑOS DE HISTORIA ARGENTINA EN LA COSTANERA.

El retorno a la Democracia 1983 - 1989

El retorno a la Democracia 1983 - 1989

Fuente.

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Hacia los 200 años

Hoy se cumplen 199 años de que en estas tierras se proclamara el primer gobierno patrio, y se inaugura el año hacia el Bicentenario Argentino.
200 años de Historia no es poco… mucha agua ha corrido bajo el puente y, como en toda historia, han habido héroes y villanos reconocidos y muchos más desconocidos.
Argentina es un país grande, lleno de diversidad, tanto en el paisaje como en su pueblo. Cada día, en todas las latitudes de esta extensa nación, se despierta gente que ama este suelo y que espera que el futuro sea más prometedor y que trabaja día a día por que eso así sea. En esta fecha especial, a todos ellos les digo: Feliz día de la Patria!!!

Y a mi Argentina querida le deseo: Feliz cumpleaños..!!! Y que cumplas muchos más!!!

bandera-argentina

Se me ocurrió compartir con uds, algo de info sobre los sucesos ocurridos el 25 de mayo de 1810, que extraje de El Historiador.com, la página de Felipe Pigna, y algunas imágenes temáticas sobre la belleza de este país, que encontré en la página oficial sobre el bicentenario.

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Historia cultural de Curuzú Cuatiá

Estamos realizando una recopilación de la historia cultural de Curuzú Cuatiá que será volcada en un portal web donde se podrá recoger y compartir distintos documentos orales, escritos y audiovisuales.
Convocamos a todos aquellos que puedan aportar datos, documentos, fotografías a acercarse por medio de www.curuzu.gov.ar/culturadigital.
Consejo Federal de Inversiones y Municipalidad de Curuzú Cuatiá
Consultas: culturadigitalcuruzu@gmail.com

Lo saluda atentamente.

Coordinadora de proyecto
Catálogo Cultural Digital de Curuzú Cuatiá

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